José Carlos De Nóbrega-salmos y proverbios-Melanctha
José Carlos De Nóbrega autor de la columna "Salmos y Proverbios"

Hace un año viajó repentinamente al Paraíso de su preferencia por adelantado, el amigo y polígrafo Gustavo Fernández Colón. No nos queda duda de su fluencia en la ciudad de Valencia de San Simeón el estilita o de San Desiderio. No sólo fue maestro de maestros en nuestra Universidad de Carabobo, sino también referente notable de nuestro canon elástico literario carabobeño. Disfrutamos sus libros de ensayo, sus artículos académicos y en especial su indoblegable poesía mística que lo hermana con el trío de Castilla y León: San Juan de la Cruz, Fray Luis de León y Santa Teresa de Ávila. Por esta razón, como amigo y discípulo suyo, le dedico estos cuatro sonetos a modo de crónicas que suponen una estancia grata en la Memoria.

 

Jose Carlos De Nobrega:

 

Sonetos para Gustavo Fernández Colón

 

Gustavo Fernández Colón fue un gran compañero de viaje
Que marcó mi vida desde que ingresé en la Universidad de Valencia,
La de San Simeón el estilita,
La de esta Venezuela nuestra.

 

Primero como condiscípulo en la Escuela de Educación,
La de los galpones a la altura del Arco de Bárbula y su manicomio.
Luego fui su alumno y no me preguntó por qué me quedé a su zaga.
Se alegró más bien porque le gustaba conversar conmigo.

 

Ambos escribimos para La Tuna de Oro y Zona Tórrida,
Revistas emblemáticas de la Universidad.
Qué cosas trae la Maestra Vida,
Camará,

 

Gracias a Él publiqué, ensayista compulsivo impenitente,
Un texto sobre la poesía de mi verde Brasil en una arbitrada: Estudios Culturales.
Hasta compartimos una extraña antología de aquí: Abría él en ensayo y un poco más atrás, como /siempre, venía yo.

 

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Qué creen ustedes, hermanos universitarios del alma?
Sí, él sin reparar en mis veinte años de cometín en pregrado,
Me convirtió a la religión de la docencia universitaria,
No sólo en pregrado sino también en la Maestría de Literatura Venezolana.

 

Siempre unos cuantos metros detrás de Él,
Publicó un trío de poemas crísticos en La Tuna de Oro
Y años después unos sonetos a un Cristo de Puerto Cabello,
Todos de un amor místico y terrenal indiscutible.

 

Era un cristiano católico de carta cabal,
Conocía como nadie a San Juan de la Cruz y al maestro Eckhart.
Nos impactó al poeta Luis Alberto y a mí su charla sobre Poesía y Espiritualidad.

 

Incluso publicamos libros heterodoxos entre perros y ranas:
Él una llama de amor viva para San Juan de la Cruz
Y yo otro sobre mis amigos escritores en una Valencia a la Deriva.

 

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La mejor exposición en público la hice con Él de profesor
Y yo de su alumno amigo y despistado.
El tema me lo había asignado el gran Gustavo:
El Anticristo, para ello me había prestado un libro del que sólo leería dos capítulos.

 

Me comí todo el libro como si fuera dulce de lechosa con ají picante.
Me mandó a decir con María Narea que se lo devolviera.
Claro, lo hice el día de la exposición:
Cubrí toda la pizarra con mi esquema y me llevó dos horas ametrallar a la némesis de Cristo y /Gustavo.

 

Saqué veinte, por supuesto, porque me pasé de maraca discursiva.
Ah, recuerdo que sí fui primero en algo.
Me hice enemigo de sus enemigos firmando de primerito un papel en su respaldo, cuando yo era /docente de la universidad.

 

Y para más ñapa, hice campaña para que fuera Jefe de Departamento
De lengua y literatura en la universidad.
Y qué creen: el mejor profesor fue el más brillante Jefe académico de Bárbula.

 

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En mi blog Salmos Compulsivos le publiqué un ensayo combativo
Contra una secta con nombre de Sopa de Caracol.
No me importó que este grupo pudiera atacarme,
Lo que era con mi hermano Gustavo es todavía conmigo. Empero no pasó de un malentendido.

 

Esta cuarteta de sonetos no es ni Elegía ni Elogio oportuno de ocasión.
Es una muestra de mi amor de hermano que jamás le pude decir.
Soy el más nepótico de sus amigos, que no quede duda.
Y un orgulloso ganador de medalla de plata cuando él siempre se bañó en oro.

 

Por eso, estos son sonetos de amor para con mi hermano en Cristo.
Él es el tigre simétrico pintado y cantado por Blake,
Mientras soy oveja negra en las fábulas de Monterroso.

 

Trato de tragarme la rabia y la tristeza con estos poemas,
Dios trino liberador, porque no quiero ser sonetista fúnebre de mis amigos y hermanos.
Por qué esta Pandemia de Hoy no le permitió ver crecer a sus hijos?

 

 

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José Carlos De Nóbrega es un ensayista y narrador venezolano (Caracas, 1964). Licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura, de la Universidad de Carabobo (UC). Ha publicado los libros de ensayo Textos de la prisa y Sucre, una lectura posible, ambos en 1996, y Derivando a Valencia a la deriva (2006). Fue director de la revista La Tuna de Oro, editada por la UC. Forma parte de la redacción de la revista Poesía, auspiciada por la misma casa de estudios. En 2007 su blog Salmos compulsivos obtuvo el Premio Nacional del Libro a la mejor página web. En el año 2021 ganó el concurso de Ensayo de la VII Bienal Nacional de Literatura Félix Armando Núñez y el concurso de Crónica de la V Bienal Nacional de Literatura Antonio Crespo Meléndez, convocado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, por intermedio del Centro Nacional del Libro (Cenal) y la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.

 

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