José David Capielo-1975-Del Medanal venimos

Inicié mi octavo semestre de Agronomía en marzo de 1974 con gran expectativa. Me proponía culminar los estudios en Fagro UCV en el tiempo estipulado. Los lapsos finales de ese pensum eran de pocas asignaturas. Existió incluso un grupo de estudiantes “come libros”, que culminó la carrera en nueve semestres.

1974 fue el inicio del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez. Un período tipificado como “saudita”, dado el torrente de petrodólares que entraron al país por aumento de los precios petroleros. Esto igualmente aumentó la corrupción y el peculado en el gobierno y sus aliados.

Veníamos de los cinco años de Caldera, donde se produce la feroz represión anti universitaria. Igualmente en ese período, y en el que recién se  iniciaba, se mantuvo el terrorismo de Estado contra la disidencia. Ni la “pacificación” copeyana ni los alardes populistas de CAP suprimieron las detenciones, torturas y asesinatos políticos. Se dieron muchos crímenes contra dirigentes revolucionarios como Américo Silva (1972) y Jesús Márquez Finol (1973).

Emblemático fue el homicidio y desaparición del joven universitario Noel Rodríguez, cuyo cadáver solo pudo ser localizado 40 años después (2013). Después resaltan los asesinatos, en 1976, de Jorge Rodríguez –fundador de la Liga Socialista– y de Tito González Heredia, comandante guerrillero ametrallado en la calle.

Tanto en Agronomía como en Veterinaria, al reiniciar actividades, se comenzó a plantear un conflicto también “heredado”. Tal era la lucha contra el “Reglamento de Repitientes” (RR), que se había implementado en la UCV desde 1963. El rector, Jesús María Bianco, en su momento (1969) planteó eliminarlo, pero no tuvo el apoyo necesario. Hubo luchas anti RR en Ingeniería con 300 expulsados. Igualmente en Medicina y Agronomía (1966).

Esta reglamentación comenzaba a hacer estragos en nuestras facultades, condenando a numerosos estudiantes a abandonar forzosamente las aulas universitarias, hasta por tres años, ante un bajo rendimiento. Debo destacar que fue muchos años después que se lograron crear las “Unidades de Asesoramiento Académico”, con personal especializado, para evaluar y buscar soluciones a esta problemática, que no podía deberse solo a falta de aplicación por parte de los cursantes.

Como COPELBO, asumimos la conducción de esta lucha. La mayoría de nosotros no estaba afectada por el RR y asumimos simplemente la solidaridad combatiente. Se realizaron muchas asambleas en las dos facultades y las autoridades se mantuvieron opuestas a dialogar. Se dio luego la paralización de actividades decidida en asamblea plenaria.

Junto al apoyo de la mayoría estudiantil de ambas facultades, en Agronomía hubo un sector profesoral, de exmilitantes del MIR, que nos apoyaron decididamente. En agosto, ante el receso docente, se decidió la toma completa del Núcleo UCV y allí estuvimos instalados, unos cien o más estudiantes, más otros rotativos (iban y venían), en el resguardo de las instalaciones. Debimos además enfrentar un intento de asalto a estos espacios por civiles armados, que logramos rechazar exitosamente.

Pasadas las vacaciones, volvimos a las asambleas para decidir las acciones a emprender. Se acordó, por mayoría de más 700 estudiantes de ambas facultades, tomar el Instituto de Producción Animal de Agronomía. Sabíamos que representaba una gran responsabilidad y que la acción solo podría mantenerse pocos días. Esto implicó asumir allí todas las tareas de limpieza, alimentación y cuidado de los animales. Unos cien o más estudiantes nos incorporamos efectivamente.

 

LEE TAMBIÉN: “DEL MEDANAL VENIMOS (7): ESTUDIOS AL DÍA Y LUCHA SIEMPRE”

 

Ya al tercer día, en la tarde, 20 de nosotros estábamos recibiendo, de parte de las autoridades, las cartas de expulsión por un año (Agronomía) y por dos años (Veterinaria). También hubo amonestación al resto de estudiantes participantes (unos 100). A estos últimos se les advertía que, de continuar en la lucha, serían igualmente expulsados.

Ante esto, la asamblea acordó realizar una huelga de hambre. Hubo un grupo en el Rectorado (Caracas) y otros dos en Maracay. Cumplimos el ayuno, solo con agua y caramelos. Estuve en esa abstinencia unos 20 días, hasta presentar una afección renal y ser recluido por tres días en el Hospital Central de Maracay. Hubo un segundo ayuno, antes del fin del conflicto, ya bastante desgastados, luego de ocho meses de conflicto.

Los docentes amigos de Agronomía (11) se restearon públicamente con nosotros. Destaco a Freddy Gil González, quien posteriormente resultó electo dos veces decano de la Facultad y fue solidario hasta su muerte en 2015. Con su apoyo regresé a Maracay en 1991 a culminar finalmente mis estudios.

No todo se perdió. Ese grupo profesoral consecuente había accedido a la jefatura de Fagro UCV, desde 1978, con la elección del reconocido profesor José Rodríguez Brito, de mentalidad progresista y de larga trayectoria. ¡Enhorabuena!

 

***

 

José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.

 

Ciudad Valencia