“El ser humano y el arte de la música” por Delfín Martell

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El ser humano por siglos ha repetido el error de sentir desconfianza de otros seres humanos, por solo su  color de piel, vestir o hablar.

Una mente avanzada omite estos códigos y avanza hacia lo que su vibración interior o instinto indica: “Es relación armónica con el universo y  que busca  sintonía rítmica con el resto de los seres humanos”.

La conexión falla lamentablemente por falta de acuerdos y acción de construir espacios comunes en el orden social, el económico. Es la falsa convivencia en absurda batalla por la individualidad.

El arte del sonido construye un inmenso escenario, espacio éste implicado en el pensamiento abstracto.  Pero es a través de una profunda observación de índole crítica que  conecta ala música en nuestra vida diaria  dentro del inmenso caleidoscopio de sonidos y colores de vida.

Pero la respiración que alimenta sentimientos de felicidad y alegría como bálsamo sanador, cambia estados de ánimo sustituyendo pensamientos de tristeza y pérdida  por alegría y amor. Es vivir, crecer, amar y trabajar en función de construir un futuro mejor expresado en armonía entre todo lo creado.

El  arte de la música construye dentro del ser humano, ritmo interior traducido en cuadratura, medida, forma, número y expresando una vibrante fuerza simétrica, llena  de   salud física y mental, elementos cargados en   cambios de orden  paradigmático que transforman  sueños en realidades tangibles.

“La energía  regresa a nosotros de la misma forma que la enviamos al universo y cosechamos definitivamente lo que sembramos”.

 

 

En contacto con el ser humano y la creatividad

En el trabajo de hoy dejo una reflexión cargada de términos musicales en lenguaje estético, pero la legislación actual de nuestro país establece un espacio más concreto respecto al hecho creativo y de la catarsis de la cual hablo en la primera parte del trabajo y cito: “La creación cultural es libre, esta libertad comprende el derecho a la inversión, producción y divulgación de la obra creativa, científica, tecnológica y humanística, incluyendo la protección legal de los derechos del autor o de la autora sobre sus obras”.

Es tan amplio el espectro del arte del sonido que implica lo intelectual y la creatividad, junto al universo corporativo y el derecho de autor.

En la Constitución del año 1960, estos aspecto fueron ignorados y el cultivo del arte, en cualquiera de sus expresiones, solo era un sueño con la aparición del “Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela” hacia el año de 1975.

El escenario del arte sonoro le da un golpe de timón al universo de la música en nuestro país y la visión inicial del trabajo de hoy se hace real y concreta donde un músico venezolano, nacido en Edo. Lara, violinista y director que obtiene un “Doctorado Honoris Causa” en Música, otorgado por una universidad reputada en EEUU, como Harvard, y pronto asumirá la dirección de la “Orquesta Filarmónica Nueva York” como titular en el año 2027.

Esto demuestra que el arte de la música están  perfectamente conectados y sanan, programan y desarrollan el nivel consciente de lo seres humanos.

 

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Ejercicio: les invito a escuchar:

Tema principal: Harry Potter y la Piedra Fílosofal

Conduce (Gustavo Dudamel),

Intérprete: Orquesta Filarmónica de Los Ángeles

Visualizar: luz de color naranja

 

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Delfín Martell González es licenciado en Arte, mención Dirección Orquestal, con Maestría en Antropología Cultural, por el Instituto Politécnico de Arte Manuel de Falla, San Juan de Puerto Rico-Puerto Rico. También es productor y conductor de radio y TV, y actualmente conduce el programa radial “Cápsula Sonora” por la señal de la emisora valenciana Arsenal 88.9 FM, así como también el programa «Venezuela en concierto, un tesoro musical», a través de la emisora comunitaria La Voz de los Tacariguas 99.7 FM en el municipio Los Guayos (Edo. Carabobo).

 

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