El Girona dio este domingo un baile de autoridad ante el todopoderoso Real Madrid, que fue un juguete en Montilivi. El equipo blanco se pegó un batacazo en toda regla frente a un rival mucho más intenso y trabajado que le sacó los colores. Pese a adelantarse gracias a un tanto de Isco, vio como el Girona le remontaba y se imponía justamente 2-1.

 

El Girona estuvo bien plantado, con las ideas claras de replegarse con criterio y salir por velocidad con las bandas cuando dispusiera del balón gracias a Maffeo y Aday. El plan estuvo a punto de salir redondo cuando el futbolista cedido por el Manchester City penetró por la derecha y su centro-chut envenenado se estrelló en el poste ante la mirada de un despistado Kiko Casilla.

 

La desgracia gironina fue inmediata ya que el Madrid corrió en el contragolpe siguiente y el disparo de Cristiano fue mal despejado por Porto hacia el centro, donde estaba Isco, que empujó la pelota a la red. Los blancos se encontraron un gol en su primera aproximación, pero el Girona no alteró su plan.

 

Los palos contra el Girona

El juego por bandas continuaba ocasionando problemas a los blancos, cuyas réplicas eran tan puntuales como peligrosas. Cristiano volvió a encontrar una situación de remate clara al primer toque, pero en esta ocasión Bono pudo bloquear el balón. Benzema también acarició el gol en un recorte y zurdazo posterior a las nubes.

 

Sin embargo, la siguiente ocasión del Girona fue mucho más clara con un cabezazo parabólico de Portu de espaldas, que volvió a sorprender a Casilla y el palo lo salvó milagrosamente. El balón botó cerca de la línea, pero se alejó de la portería de forma increíble. Una falta de Aday  rozando el larguero fue la última aproximación antes de que Modric cortara con falta y viera amarilla el último intento de contragolpe de Muneisa.

 

Empate de Stuani

El Real Madrid arrancó en el segundo tiempo con el cambio obligado de Nacho por Varane a causa de unas molestias del francés. El encuentro tuvo en la reanudación su jugada clave. En una acción rocambolesca, Isco centró in extremis y Benzema remató de espuela de forma inverosímil y Aday la saca sobre la línea el globo que tenía el camino del gol.

 

El Madrid no sentenció y el Girona sacó rédito. Granell, plagado de coraje, se plantó hasta el límite del área, el balón se fue rebotado, cayó a los pies de Stuani quien regateó a Nacho con clase y marcó por el palo corto. Un gol que disparó la euforia en Montilivi y hizo creer al equipo en la remontada.

 

El uruguayo siguió insistiendo hasta que rescató otro balón que Casilla interceptó, pero el rechace posterior cayó en los pies de Maffeo, que lanzó mordido y Portu, de tacón, desvió a la red. El Girona había dado vuelta al marcador en apenas cinco minutos de locura.

 

Zidane se la juega

El partido se ponía muy cuesta arriba para los blancos y Zidane se la jugó sustituyendo a los dos laterales y entraron Asensio y Lucas Vázquez. El Madrid pasó a jugar con línea de tres con Casemiro de libre, flanqueado por Nacho y Ramos. La primera consecuencia fue un mano a mano de Stuani con Casilla, pero su balón picado se marchó rozando el poste.

 

El cuadro madirista se volcó a partir de entonces en el área del Girona, que tuvo a Portu en su pulmón para intentar dar aire en las salidas. Un cabezazo flojo de Cristiano fue la mejor aproximación blanca, además de un gol justamente anulado a Lucas Vázquez por un fuera de juego claro.

 

El Girona resistió, al Madrid le costó encajar la derrota y Ramos se dedicó a repatir empujones hasta que el árbitro señaló el final y Montilivi disfrutó de un éxito descomunal.

 

En Cataluña comienza la revolución. El modesto Girona catalán le aplicó el 155 al Madrid de Rajoy y del Rey.

 

 

Ciudad VLC/Con información de Diario Sport

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