La Divina Pastora: una manifestación de amor y fe

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La manifestación cultural y religiosa de la Divina Pastora es sin duda una de las festividades más importantes y arraigadas en la tradición venezolana.

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Cada 14 de enero, los fieles de todo el estado Lara se congregan para rendir culto y venerar a esta advocación mariana, considerada la patrona de la región. Con raíces profundas en la historia y en la fe de los venezolanos, la procesión de la Divina Pastora no solo trasciende lo religioso, sino que también se convierte en un valioso patrimonio cultural.

Para entender el inicio de esta manifestación, debemos remontarnos al siglo XVIII, específicamente al año 1736. Historia y leyenda se entrelazan en un hermoso relato que comienza en el año 1740, cuando el vicario de la Inmaculada Concepción de Barquisimeto anhelaba tener una imagen de la Divina Pastora para su iglesia.

En ese momento, el cura del pueblo de Santa Rosa del Cerrito, Sebastián Bernal, compartía ese entusiasmo y encargó al mismo escultor una pieza de la Inmaculada. Sin embargo, ocurrió un error o tal vez un milagro, ya que al abrir el cajón con la imagen encargada, el padre Bernal descubrió que se trataba de la Divina Pastora en lugar de la Inmaculada solicitada.

Iglesia Santa Rosa. I Foto: Ministerio de Cultura de Venezuela

Al percatarse del equívoco, decidió cerrar la caja y enviarla a Barquisimeto. Ahí es cuando sucedió algo extraordinario: ni la fuerza de mil hombres logró mover el cajón. La noticia se propagó rápidamente y se convirtió en el tema de todas las conversaciones.

El hermano Nectario María cuenta que el padre Bernal informó al vicario sobre el suceso, y este último aseguró estar convencido de que era la voluntad de la virgen quedarse en la iglesia de Santa Rosa. Quizás el padre José Macario Yépez nunca imaginó que el 14 de enero de 1856, cuando suplicó a la imagen de la Divina Pastora que acabara con la epidemia de cólera, que estaba transcurriendo en ese momento, sus palabras serían de gran peso para millones de barquisimetanos hasta el día de hoy, pues se convirtió en historia, en memoria colectiva, en tradición oral y en la fe de muchas generaciones de larenses.

 

La figura de la Divina Pastora ha sido objeto de veneración a lo largo de los años, pero fue a principios del siglo XX cuando se empezó a celebrar la procesión en su honor con todo el tema de la epidemia. En 1904, el sacerdote larense, Isacio Ojeda, decidió llevar la imagen en procesión desde la iglesia de Santa Rosa hasta la catedral de Barquisimeto. Este acto se llevó a cabo con el propósito de pedir protección y bendiciones para los habitantes de la región.

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Ciudad Valencia/ teleSUR