«La Historia Insurgente, una historia para la liberación» por Dámaso Pérez

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«Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases».

La mayoría de las y los que nos leemos acá ya conocemos esta vieja premisa de Carlos Marx, y siendo consecuentes con este planteamiento, debemos estar consientes que todo lo que hemos venido estudiando y enseñando en las aulas de clases, forma parte de los mecanismos de dominación creados por los dominadores para perpetuar su clase en el poder.

La burguesía ha logrado perfeccionar sus mecanismos de control haciéndolos casi imperceptibles, y peor aún en algunos casos, logrando poner a sectores identificados con la revolución de su lado

El estudio y enseñanza de la historia como se ha concebido, ha servido para que desde las universidades y escuelas, se sustente el modelo ideológico de los sectores que han ostentando el poder.

La historia ha sido un mecanismo que puede contribuir con la dominación y también puede ser un instrumento clave para la liberación del pueblo.

 

Historia insurgente

Partiendo de la forma de interpretación de los acontecimientos históricos se puede construir el proyecto histórico de un pueblo.

Con la llegada del presidente Hugo Chávez se inicia o da fuerza a una forma de interpretar la historia del pueblo venezolano. Hoy se nos impone, como una tarea ineludible, romper la dinámica de dominación generada históricamente por las clases dominantes.

En esta tarea, un paso importante es reconocer y asumir a la actual forma de ver y conocer la historia como un mecanismo para la dominación utilizado por las clases dominantes.

 

Frente a la historia para la dominación construyamos la historia insurgente

Entonces, ante una historia para la dominación es necesario anteponer una forma distintas de ver, asumir y enseñar la historia, una historia insurgente, una historia para la liberación, una historia para la insurgencia.

En este sentido, en el marco de la realización del Diplomado Vida y Obra del Libertador Simón, organizado por el Centro de Estudios Simón Bolívar, las y los diplomantes que allí participamos hemos venido debatiendo el necesario enfoque que se le debe dar a la historia, de tal manera que como pueblo que estudia, logremos empoderarnos de un enfoque distinto sobre la historia.

El enfoque que planteamos debe partir del estudio de la historia desde lo concreto, desde la realidad concreta de la y el individuo en su quehacer cotidiano, donde se deje de ver a la historia como un hecho del pasado.

Partiendo del estudio de lo nuestro, nos proponemos desarrollar un enfoque de la historia que nos permita insurgir, transformando inicialmente nuestra visión de la participación de los integrantes de nuestra clase social en los acontecimientos históricos y en desarrollo de los distintos procesos.

Sostenemos que con la incorporación de las excluidas y excluidos se debe cambiar la visión que de ellos se ha construido.

 

No pretendemos cambiar los hechos históricos, cambiamos la forma de interpretarlos

Los hechos históricos se mantiene allí, en el tiempo, la propuesta no es cambiarlos ni modificar lo ya ocurrido, lo importante es empoderarnos de una forma distinta de asumir la participación de los excluidos en esos hechos históricos.

Los hechos históricos son uno solo, lo que hace la diferencia es la interpretación de los mismos.

 

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La historia insurgente debe permitirnos descubrir los mecanismos de dominación e insurgir contra ellos, reinterpretando el pasado en clave contemporánea para interpretar un futuro de igualdad y justicia.

Se trata, entonces, de apropiarnos de una forma de asumir, una forma de interpretar y contar la participación de los sectores históricamente excluidos y por siempre invisibilizados, un enfoque que nos permita develar esos mecanismos de opresión y dominación ideológica.

 

Dámaso Pérez / Ciudad Valencia