“Las Sobrevivientes de Picasso (II)” por Penélope Tovar

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Françoise Gilot-Picasso-dibujo picassiano

Françoise Gilot-Picasso-sombrillaEsta semana continuaremos hablando de las sobrevivientes de Pablo Picasso, por lo que me referiré ahora de la pintora, crítica de arte y escritora francesa Françoise Gilot, también conocida como “La madre de Claude y Paloma Picasso”, dos de los cuatro descendientes del genio de la pintura.

Y es que esta maravillosa mujer, a diferencias de las otras amantes picassianas, tiene un valor agregado, ya que fue la única mujer que tuvo el arrojo y la fuerza para abandonar y pulverizar el ego y la soberbia del pintor más famoso del siglo XX.

Françoise Gilot, desde muy pequeña, presentó dotes para la pintura, pero su padre, un hombre autoritario, la obligo a estudiar Derecho, sin embargo, años más tarde, gracias a la influencia que tuvo por parte de su madre, quien era acuarelista, abandona la carrera; y a pesar de la golpiza que le dio su padre al enterarse de que se dedicaría a ser artista, ella iría tras su sueño bajo cualquier circunstancia.

 

Françoise Gilot-Picasso-pintora

 

Ya con 21 años de edad, viviendo en casa de su abuela sin la ayuda financiera de su padre y en plena segunda guerra mundial con Francia ocupada por los nazis, Françoise conoce en un restaurant a Pablo Picasso, y aunque el Minotauro seguía casado con Olga y a su vez mantenía una relación con Dora Maar y con su amor secreto “La chica de los miércoles”, Genevieve Laporte, Françoise permanecerá con Picasso por 10 años.

Ahora bien, como ya hemos visto, amar a Pablo traía consigo un determinado patrón de conducta, y aunque cada mujer tenía su propia personalidad y carácter, la gran mayoría fue convirtiéndose en simple carne dominada. Este hombre con cabeza de toro y, para mí, con sed de vampiro chupaba la sangre, absorbía la energía y degollaba la esencia de estas mujeres hasta mutilar su libertad y, por ende, su existencia, pero para Françoise ni su padre, ni Picasso mutilarían su libertad y mucho menos su vida. Y es por esta razón que el mismo Pablo la apoda: “La mujer que dice NO”.

Una de las diferencias más resaltantes entre Françoise y las otras mujeres del artista fue el poder que tenía sobre su autoestima, pero sobre todo su determinación al reconocer y priorizar su valor como mujer y creadora, esto sin duda alguna le permitió nunca abandonar su esencia, sueños y confianza en sí misma; y es por eso que su producción artística se incrementó junto al pintor, tanto que el mismo Picasso le presentaría a sus amigos galeristas, quienes en su momento comprarían parte de su colección.

 

 

Sin embargo, el motivo que desencadena la decisión de Gilot de abandonar al creador del Guernica fue su nueva aventura con la que luego pasaría a ser la última mujer del genio, Jacqueline. Aquí sin miedos ni ataduras, Françoise agarra a sus dos hijos y se marcha para nunca más regresar.

Una de las anécdotas más fieles de este evento describe a un Picasso enfurecido, histérico e indignado, quien pronunciará una de sus frases más conocidas: “Ninguna mujer deja a un hombre como yo”, “Nadie deja a Picasso”, a lo que ella respondió: “Ya veremos”.

En dicha discusión, aquel monstruo, como lo llamará luego la misma Françoise y su propia nieta Marina en su libro “Mi abuelo Picasso”, terminará el dialogo con estas palabras: «¿Crees que la gente estará interesada en ti? Aunque creas que gustas a la gente, se te acercarán solo por la curiosidad de haber sido una persona cuya vida tocó la mía muy íntimamente».

Dichas frases ahogadas en soberbia y egocentrismo, no podrían desligarse de las próximas acciones que el artista ejecutará luego de la separación; y es que el creador del cubismo, días más tarde, se dedicó a prenderle fuego a toda la producción artística de la pintora. Sí, como lo están leyendo, Pablo Picasso, el genio, el más grande pintor del siglo XX, se dedicó a quemar todas y cada una de las obras realizadas por su anterior amante en esa etapa.

 

 

«Soy la única mujer que dejó a Picasso, la única que no se sacrificó al monstruo sagrado”, afirma Françoise Gilot, con una sonrisa…

Así que esta mujer, sin titubeos, decide comenzar una nueva vida, y continúo pintando día tras día, hasta convertirse en una de las pintoras mas influyentes de su época, llegando a obtener múltiples reconocimientos por su trayectoria artística, evidencia de esto fue la venta de uno de sus retratos, realizados a su hija Paloma, el cual fue vendido por 1.3 millones de dólares.

Por otro lado, fue nombrada directora de arte de la revista académica Virginia Woolf Quarterly, y también formó parte de la junta del Departamento de Bellas Artes de la Universidad del Sur de California, y como si fuera poco, recibió la medalla Legión de Honor de Francia.

Pero para esta creadora no era suficiente sobrevivir a Picasso, ni posicionarse en el mundo de las artes con tales honores y reconocimientos, sino que daría su estocada final al darle el más grande nócaut al genio de la pintura con la creación y publicación de su libro: “Mi vida con Picasso”.

Y es que a pesar de todo el esfuerzo que realizo Pablo para impedir la publicación de dicho libro, mediante una demanda, esta logro vender más de 1 millón de ejemplares en todo el mundo, y Picasso en su condición de bestia taurina por lo acontecido decide eliminar cualquier vínculo con la escritora y, peor aún, con sus dos hijos.

La pintora se casó dos veces tras su ruptura con el Minotauro y tuvo en unión con el artista Luc Simón su tercera hija, llamada Aurelia. Esta pintora, crítica de arte y escritora francesa murió el pasado 6 de junio del 2023 a sus 101 años de edad, su obra es patrimonio de varios museos de todo el mundo, como el Museo Metropolitano de Arte y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, así como el Centro Pompidou de París.

Por otro lado, su hijo Claude Ruiz-Picasso, ​fotógrafo, cineasta y diseñador gráfico, y único gestor de los derechos de la obra de su padre, murió dos meses después que su madre. Para sorpresas de muchos, ese mismo año Claude le había cedido las riendas de la organización a su hermana Paloma, conocida por sus colaboraciones con la casa de joyas de lujo Tiffany & Co y que hasta el día de hoy, con 74 años, se convirtió en la mujer con la mayor sucesión artística del mundo.

En definitiva, la historia de vida, obra y almas que rodearon la vida de Pablo Picasso es digna de un análisis de estudio extenso, ya que encontramos no solo la posibilidad de apreciar y comprender más su obra, sino que particularmente me ha permitido ir más allá de lo evidente, del pigmento, la línea y el trazo, para entonces abrir las puertas hacia una reflexión, comprensión y diálogo intimo con las diversas interrogantes que van surgiendo ante verdades ocultas y oscuras.

 

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Pues en medio de las tertulias con mi amado, él me pregunta: “Y ahora dime, ya conociendo a tu amado Pablo, ¿con quién nos acostamos, con el artista o con su obra?, ¿ha cambiado tu percepción sobre uno de los pintores que más admiras? ¿La obra pierde valor cuando conocemos la oscuridad de quien la ejecuta?”…

 

Françoise Gilot-Picasso-pintora

 

Y yo me pregunto: ¿Será que Carl Jung tenía razón cuando nos planteaba aquel arquetipo de la sombra, lado oscuro que a todos nos habita? ¿Es Picasso el único monstruo dentro de las artes o tenemos a uno cerca de nosotros? Y si es así, ¿en quién nos hemos convertido? ¿Cuál de las siete amantes hemos sido?

Todas estas interrogantes serán abordadas en el artículo que viene.

¡Nos vemos en el lienzo, el pigmento y el papel!

 

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Penélope Tovar-columna-Trazos en el tiempo-Bienal de Artes Visuales en pequeño Formato Arturo Michelena

Penélope Tovar, artista plástica, egresada de la Escuela de Artes Plásticas “Arturo Michelena”; es también licenciada en Pedagogía Alternativa, mención Desarrollo Artístico, por la Universidad Nacional  Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR). Ha participado en exposiciones  colectivas a nivel nacional (Galería de Arte) e internacional (Canadá, EEUU, Reino Unido, Portugal y España). Exposiciones individuales: Museo de Bellas Artes de Caracas y Museo de Arte Valencia (MUVA).  Reconocimientos: Artista  Joven del mes de Noviembre 2021 por el Museo de Bellas Artes, Caracas, Venezuela.

Actualmente es facilitadora en Arte-terapia en el Centro de Neuro-desarrollo “KOKIGYM”, apoyando en la rehabilitación de niños y niñas con discapacidad.

 

Ciudad Valencia / Foto de la autora por Penélope Tovar