«Pido la Palabra» por Douglas Morales Pulido

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De igual manera, el Maestro Integral Luis Beltrán Prieto Figueroa titulaba su persistente columna periodística, cátedra en prensa, de docencia, como todo en ese enorme venezolano, como político de comportamiento pedagogo, poeta de cátedra, intelectual volcado al hecho educativo.

Parecía contener a Bello, como Bello a Simón Rodríguez y este a Rousseau. De hecho, uno de los textos producidos por Prieto es: «El Pensamiento Pedagógico de Andrés Bello» (1989).

Asimismo, en su selección poética titulada «Soy tu voz en el viento», con prólogo de Gustavo Pereira, canta en tono educativo a la Asunción:

 

«Llegó a ti, solar de mis afectos

 A beber en tu corta geografía

 Celestes claridades

 Del mediodía».

 

Ningún venezolano de la época contemporánea realizó tantos aportes prácticos y teóricos sobre el «Acto Educativo». En el libro de su autoría, «De una educación de castas a una educación de masas» (1951), escrito en pleno exilio, trazará las líneas de la política social desarrollada por el actual  proceso educativo, eso sí, siempre enfatizando que en la masificación no se sacrificara la excelencia y la formación para el cambio y justicia social; dichos conceptos serán más profundamente desarrollados en su siguiente obra: «El humanismo Democrático y la Educación» (1952).

El maestro Prieto Figueroa, en paralelo a su función como responsable senador, jefe de campañas electorales, jamás descuidó la creación artística, y junto a su preferida musa, su natal Nueva Esparta, de su genio emergerá el ensayo sobre la poesía de Andrés Eloy Blanco: «Tejer y Destejer» (1982), y el poemario «Isla de Sal y Viento» (1986).

Con militancia conocida y definida, con el libro: «La Poesía Social de Miguel Otero Silva» (1985) demostrará la lejanía de ese portentoso docente a posiciones sectarias.

Fundador de las primeras organizaciones de defensa al maestro será factor clave para la dignificación del  magisterio.

 

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Quizás su legado más querido fue el INCE (Instituto Nacional de Cooperación Educativa) para las y los venezolanos que, por razones económicas, requerían incorporarse lo más rápidamente al mercado Laboral.

Llegando a ejercer altos cargos en la administración pública: Ministro, Presidente del Congreso Nacional, mostró jamás distanciarse de la ternura propia del alma de maestro rural, combativo defensor de la justicia social, hasta el gran Alí Primera, cantor del pueblo venezolano, reconoció en él aun maestro:

 

«Nubes sobre Margarita
La cuna hermosa
Del noble maestro
Que un día pidió la palabra
Y en poesía de luz transformó».

 

Douglas Morales Pulido / Ciudad Valencia