José David Capielo-Del Medanal venimos-La Batalla de los Puentes
José David Capielo autor de la columna Del Medanal Venimos

En ocasión de la convocatoria al referendo nacional sobre el tema de la reafirmación soberana de nuestros derechos sobre el territorio de la Guayana Esequiba, procedo a exponer mi opinión al respecto.

Este es un conflicto limítrofe que se libra desde finales de 1899 cuando producto de un fraudulento Laudo Arbitral realizado en París, Francia, promovido y ejecutado por las potencias imperiales del Reino Unido y EEUU (y sin ninguna representación de Venezuela), se impuso un despojo descarado de parte importante de nuestro territorio oriental, cuestión que luego se “trasladó” a la República Federativa de Guyana, que surge del otorgamiento de “independencia”, a la que fue colonia inglesa hasta 1966.

Hoy Guyana, todavía bajo tutelajes imperiales y de las corporaciones petroleras, pretende desconocer todos los esfuerzos conciliatorios venezolanos realizados en estos años, cumplidos dentro del “Acuerdo de Ginebra de 1966”, que se realizó al reconocerse la ilegalidad del Laudo de 1899 y que propone, en consecuencia, otras vías de posible acuerdo limítrofe, entre las partes involucradas.

Más allá de las circunstancias particulares en nuestro país a finales del siglo XIX, con guerras internas y debilitamiento en lo económico, lo que facilitó esta ilegal usurpación de territorio, nunca Venezuela ha renunciado a sus derechos legítimos en estos espacios al oeste del Río Esequibo, que conforman casi 160.000 Km2.

El Esequibo es nuestro desde siempre, en lo que se llama la “cadena titulativa”, desde la época colonial en la llamada “Capitanía General” y luego de 1830 como República de Venezuela (y Bolivariana desde 1999). Es de recordar que nuestra independencia de España no fue ninguna dádiva u otorgamiento gracioso, sino un duro proceso de guerra independentista de 1811 a 1823, bajo la dirección de nuestro Libertador Simón Bolívar, donde cerca de la mitad de nuestra población murió en dicha confrontación.

El Acuerdo de Ginebra, firmado un 17 de febrero de 1966, es por tanto lo que está vigente y es el camino recorrido desde su firma, que Venezuela ha cumplido en sus distintas iniciativas. Guyana pretende retrotraer todo, a que se valide de nuevo el Laudo Arbitral de 1899, en una actitud por demás no solo inamistosa, sino de clara provocación guerrerista hacia nuestro país, asumiendo el papel de “víctima”, ante la “poderosa” Venezuela, quien pretende quitarle lo que ilegítimamente señalan que les pertenece.

Acá están de por medio los intereses del propio Reino Unido, de EEUU y su Comando Sur, que promueve sus “ejercicios militares” en la zona. También las corporaciones petroleras como la Exxon Móbil cuyos intereses económicos están por encima de toda racionalidad de las naciones en la búsqueda de posibles soluciones.

En torno al Acuerdo de Ginebra de 1966, definido como “Acuerdo para llegar a acuerdos”, se han recorrido los caminos desde el nombramiento de “Comisiones Mixtas” de negociaciones que funcionaron hasta 1970, sin resultados en unas 16 reuniones. Luego vino el diferimiento de negociaciones por 12 años (o “Protocolo de Puerto España”) decidido por Rafael Caldera, que más allá de las razones esgrimidas, significó claramente un retardo.

Luego de 1983 se recurrió a la opción del “Buen Oficiante”, un calificado mediador nombrado por las partes, que igualmente debería obtener soluciones negociadas, cuestión desafortunadamente no lograda. El último “Buen Oficiante” en torno al conflicto del Esequibo fue el catedrático jamaiquino Norman Girvan, quien falleció en abril de 2014. Particularmente a partir de allí, Guyana ha venido tomando acciones unilaterales desconocedoras del Acuerdo de Ginebra de 1966, otorgando concesiones a petroleras a empresas como la Exxon Móbil, para exploración y explotación en el territorio Esequibo.

Luego, en 2018, asumen unilateralmente una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), solicitando un dictamen sobre el tema limítrofe en el Esequibo, basado en la validación del ya cuestionado “Laudo Arbitral de Paris de 1899”. Venezuela introdujo un recurso ante esta instancia, solicitando considerar en principio la no competencia de la CIJ en el tema, ante la acción unilateral de Guyana de desconocer el Acuerdo de Ginebra.

Para abril de este año 2023, la CIJ publicó una sentencia donde señala en primer lugar que “sí es competente” en conocer del caso, aun siendo unilateral la solicitud y solo atenúa su decisión con la coletilla de que “evaluarán la legalidad o no del Laudo Arbitral de París 1899”, que es la solicitud principal de Guyana.

Venezuela y el Gobierno Bolivariano han valorado esta situación, donde además de violentarse el procedimiento de los “buenos oficiantes”, se intenta supeditar todo a una decisión de la CIJ, la cual pudiera tardar varios años o igualmente producirse en forma “exprés” (e interesada) en el corto plazo.

Existe además la presunción de parcialidad de esta CIJ, donde su presidenta, al parecer, es una funcionaria vinculada al gobierno estadounidense. Es así como se decide realizar una consulta popular nacional o referendo, que es una de las fortalezas de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (artículo 71), al requerir de la opinión sobre el tema a toda la población apta para votar.

La respuesta por demás grosera de Guyana no se hizo esperar, y solicitaron a la CIJ: “prohibir a Venezuela” la realización del referendo ya convocado para el domingo 3 de diciembre de este año. Es una acción desesperada donde Guyana pretende vulnerar nuestra soberanía. No estamos supeditados como nación a ningún ente internacional, en tramitar nuestros asuntos, más aún los que involucran temas tan delicados como el rescate del territorio Esequibo.

 

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Obviamente en Venezuela se realizará este referendo y será una gran jornada cívica de gran participación. Se ha establecido un simulacro para el domingo 19 de noviembre y cada elector deberá responder 5 preguntas sobre los aspectos centrales sobre el tema. En principio es rechazar el Laudo Arbitral de 1899 (1); luego el apoyo al Acuerdo de Ginebra como vía acordada de negociación (2). Posteriormente se indaga en cuanto a la no jurisdicción o competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que Venezuela ha defendido (3). Luego la oposición a que Guyana otorgue concesiones de explotación en territorios en discusión (4). Y finalmente se pregunta sobre la creación del estado de “Guayana Esequiba” en los territorios en disputa, para así avanzar en regularizar una presencia venezolana en estos espacios (5). Todo ello está avalado por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano.

La mesa está servida para la realización de este nuevo y gran referendo donde TODOS los venezolanos inscritos en el Registro Electoral Permanente podrán responder libremente. Acá no es un tema de gobierno u oposición, de derecha o izquierda, se trata de nuestro país que debemos defender sin distingos.

Por ello la línea a desarrollar es por Venezuela: CINCO VECES SÍ.

 

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José David Capielo Valles es ingeniero agrónomo y magíster en Desarrollo Rural, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Campus Maracay. Nacido en Coro, estado Falcón, en 1949. Es docente jubilado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), Núcleo Canoabo (2016). Es locutor, comunicador alternativo y colaborador de Ciudad Valencia desde 2014.

 

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