Las tortugas

La hibernación es un mecanismo natural que usan algunos animales de sangre fría, y también de sangre caliente, como las tortugas por ejemplo.

Hibernan para protegerse contra el frío o cuando la comida es escasa en el ambiente donde viven.

Las tortugas que hibernan descansan entre tres y ocho meses al año, dependiendo del lugar donde vivan. Como regla sencilla, cuanto más lejos de la línea del ecuador sea su territorio natural, más factible es que hibernen y que el descanso sea más largo, mientras que las que son originarias de zonas tropicales, es menos probable que lo hagan.

 

Cuando las tortugas viven en cautiverio, las condiciones climáticas y del suelo son muy diferentes a su hábitat natural. Si una tortuga del desierto, tuviera que hibernar en el patio de una casa con otro tipo de clima, probablemente encontraría un suelo con demasiada agua y temperaturas demasiado bajas para las que no está preparada y podría morir.

En los jardines suele haber además insectos que llegan a devorar a las tortugas mientras hibernan, o pueden también contaminarse con hongos por la excesiva humedad del suelo.

 

Es muy importante conocer todo acerca de sus hábitats naturales, la temperatura y humedad del invierno de donde provienen y la duración de las horas de luz en esa estación.

Con estos datos se adapta el terrario para brindarle condiciones lo más parecidas que sea posible.

Las especies tropicales, como las de pies rojos (Geochelone carbonaria), de pies amarillos (Geochelone denticulata), elongatas (Indotestudo elongata), tortugas madera sudamericanas (Rhynoclemmis) y las especies africanas no hibernan, pero se ponen más letárgicas durante un período en que refresca y los días se vuelven más cortos.

 

Las tortugas de zonas áridas que no hibernan también deberán ser protegidas en un terrario con microclima apropiado.  Nunca deben quedar al aire libre, pues sufren mucho por la humedad y el frío y son propensas a los problemas respiratorios.

Las tortugas que sí hibernan son las del desierto (Gopherus), la tortuga rusa (T. horsfieldii), las tortugas caja, tortugas madera (Clemmys insculpata), las manchadas (C. guttata) y las de orejas rojas (Trachemys scripta elegans). Antes de dejarlas entrar en su letargo invernal es importante prepararlas, ver que estén sanas y con buen peso corporal.

 

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Ciudad Valencia / Experto Animal