Un Cuento para la Merienda: Felicidad clandestina de Clarice Lispector

Un Cuento para la Merienda: Felicidad clandestina Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio amarillento. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía eramos chatas. Como si no fuese suficiente, por encima del pecho se llenaba de caramelos los dos bolsillos de la blusa. Pero poseía lo que a cualquier … Sigue leyendo Un Cuento para la Merienda: Felicidad clandestina de Clarice Lispector