El pan dulce es mi pastor y mi exceso | Marhisela Ron León

Una tarde, el destino me puso a prueba: me obligó a esperar. El pan salado, al que siempre le arrancamos los «culitos», todavía estaba en el horno. Me quedé allí, de pie, rodeada por el aroma del azúcar quemada y el brillo obsceno de los barnices de almíbar. Veía el pan de guayaba. Fui fuerte. … Sigue leyendo El pan dulce es mi pastor y mi exceso | Marhisela Ron León