Sandro el de las caderas inquietas | Simón Petit

Se llamaba Roberto Sánchez, pero eso, claro, es solo un dato de la partida de nacimiento, una anécdota más. Porque él se inventó a sí mismo, como los grandes personajes de esta América nuestra que siempre está pariendo mitos. La gente lo conocía por “Sandro”. Y decir “Sandro” era invocar una maquinaria perfecta del deseo … Sigue leyendo Sandro el de las caderas inquietas | Simón Petit