Luego de los sucesos del 11 de abril de 2002 cuando un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez culminó con su detención ilegal y su secuestro en una isla del Caribe, hubo en todo el país una movilización popular inédita que generó el retorno del líder político dos días después.
El 13 de abril se convirtió en el Día de la Dignidad Nacional y por esa razón el pueblo venezolano entendió una consigna que hoy día es una lucha permanente; «La Dignidad no se negocia».
Esta frase, que hoy asume el colectivo como lucha interna en su día a día, tiene muchas historias que generan reflexión por la manera como se concibieron. Durante los sucesos posteriores al secuestro del presidente Chávez (11-A), se presentó de manera inédita, una concentración cuya convocatoria (13-A) nadie hizo, y por el contrario se generó de forma espontánea ante la noticia de la carta que envió el mandatario desde Turiamo, antes que lo trasladaran a La Orchila, donde explicaba que él «no había renunciado».
Una de estas historias vividas en esos momentos, fue la de aquella señora quien, frente a Miraflores, expresó a través de los medios de comunicación: «Yo voté por el presidente Chávez y yo quiero que Chávez termine su mandato…». Aquella frase recorrió al mundo y reflejaba una necesidad del pueblo venezolano en su gran mayoría, y era la de exigir el respeto del hilo constitucional que la oposición había roto.

Desde abril de 2002 la revolución siempre ha cuidado el cumplimiento del hilo constitucional
Otro dato e historia muy destacable es el hecho mismo de la institucionalidad del Estado venezolano y el orden constitucional que siempre cuida mantener, en honor a esa Dignidad que nunca se negocia. Por ejemplo en los sucesos del pasado 03 de enero y una vez se confirma el secuestro del presidente Nicolás Maduro, de inmediato asume como presidenta encargada la Vicepresidenta de la República Delcy Rodríguez bajo el juramento de la Asamblea Nacional, tal cual lo dice la Constitución.
Una situación similar ocurrió el 13 de abril de 2002 cuando se confirma el secuestro del presidente Hugo Chávez: El presidente de la Asamblea Nacional explicó al mundo que ahora le tocaba asumir al Vicepresidente Diosdado Cabello Rondón, y en efecto eso ocurrió con una transmisión en vivo de la juramentación por parte de la misma Asamblea Nacional.
Y para seguir el hilo constitucional, el mismo presidente temporal juramentado, Diosdado Cabello, gira las directrices para el retorno del comandante Hugo Chávez que para luego, en la madrugada del 13 de abril, entrara triunfante al Palacio del Pueblo, como pasó a llamarse a Miraflores. Allí estaban nuestros militares dignos sobre Palacio Blanco saludando a su pueblo.

Nicolás Maduro y García Carneiro también defendieron el orden constitucional
Otra historia destacable de aquella noche del 12 y madrugada del 13 de abril, se vio en las concentraciones voluntarias en la alcabala 3 de Fuerte Tiuna (Puente de Coche) y frente a Miraflores. En Fuerte Tiuna el general Jorge Luis García Carneiro lideró el llamado a las guarniciones militares del país para expresar su respeto a la Constitución.
Al mismo tiempo, el entonces diputado Nicolás Maduro, frente al Palacio de Miraflores, lideraba la concentración junto al pueblo y exigía la restitución del presidente Hugo Chávez en la presidencia.
Vale la pena destacar el liderazgo de Maduro al asumir la defensa del proceso político en un momento de mucha efervescencia y sobre todo cuando mucha gente «se le volteó» a la revolución y al mismo Comandante-Presidente. Maduro siempre estuvo claro, junto a Carneiro en cuanto a mantener firme su convicción, al igual que un pueblo que hasta el sol de hoy cree con firmeza que La Dignidad no se negocia… y por eso cada 11 tiene su 13 de abril.
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Fuente: Radio Miraflores
Ciudad Valencia/M.Ll










