Con sus ojos llenos de alegría y una auténtica sonrisa, María Minerva Pitter sale a diario a sembrar esperanza en sus estudiantes, usando el conocimiento como herramienta liberadora de los pueblos.
Con sus múltiples habilidades y destrezas, esta maravillosa mujer se ha convertido en un ejemplo de entereza, valores, dignidad y desprendimiento; ella no escatima esfuerzo para cumplir con su proyecto de vida: enseñar y demostrar que siempre hay alternativas para salir adelante, «hay que empoderarse de ellas para crecer como individuos y aportar un valor agregado a la Patria.
Para María Minerva, la parroquia Santa Rosa de Valencia, se ha convertido en epicentro de su vida, allí levantó a su familia y ha cultivado cientos de afectos, como consecuencia de su loable labor como docente.
En la entidad carabobeña la profesora se convirtió en pionera de Misiones como Robinson, Ribas, Sucre, Vuelvan Caras, entre otras.
Fortalecer espacios educativos y Misiones
Para María Minerva Pitter las Misiones se han convertido en una vía esperanzadora para millones de personas, que por razones diversas, en otro tiempo, no pudieron concretar sus sueños de estudiar y profesionalizarse. Por tal razón, instó al Gobierno regional a trabajar en la rehabilitación de las escuelas y liceos que presentan sus espacios, como puntos de encuentro para transmitir conocimientos para la vida de hombres y mujeres que luchan por alcanzar un mejor vivir.
Al respecto, la docente apuntó que es lamentable el deterioro que presentan algunos centros educativos que funcionan como aldeas de misiones, tal es el caso del anexo ubicado detrás del Centro Diagnóstico Integral (CDI) de la avenida Las Ferias, «donde la desidia y el hampa han hecho de las suyas, detalló la docente y facilitadora en ese espacio educativo.

Sus inicios
María Minerva Pitter tiene más de 35 años de experiencia como docente, se graduó de joven como profesora de artes industriales, ella empezó en colegios cómo el Fe y Alegría, y años más tarde, cuando el Gobierno Nacional lanzó las Misiones educativas se incorporó a estas como facilitadora.
Ella hizo un llamado a los jóvenes, madres solteras, y comunidad en general, para que aprovechen las oportunidades que el Gobierno actual les brinda para aprender un oficio y echar adelante, ya que como ella hay miles de hombres y mujeres dispuestos a enseñar lo que saben sin esperar nada a cambio, sólo la satisfacción de ver a un pueblo empoderado de un futuro promisorio.
A lo largo de su experiencia, esta docente del pueblo, ha enseñado carpintería, corte y costura, zapatería, repostería, técnicas de agricultura urbana, enfermería, panadería, informática, entre otras ramas del conocimiento, que ha transmitido en comunidades, escuelas y liceos con infinita calidad humana.
Pitter es también abogada de la República, egresada de la Universidad de Carabobo (UC), ella reconoce a sus 64 años de edad, que “En todo proceso de cambio hay resistencia, y con esto llegan saboteadores”, por esta razón instó a los nacionales a redescubrir la importancia de la unidad, para potenciar lo bueno y alejarse de lo malo.

Sus mayores logros
Al indagar sobre los máximos logros de María Minerva Pitter, su mirada buscó en el tiempo para responder: ¡Mis tres hijos son mi mayor logro!
La hembra es educadora de geografía e historia, uno de los varones, es ingeniero y el otro es abogado, en ellos se cumple la premisa popular de ¡Hijo de gato casa ratón!, porque dos de sus hijos siguieron sus pasos.
Humilde y carismática, Pitter contó que el haber entrado a trabajar en la UC como cocinera en el comedor, le abrió las puertas a ella y a sus hijos de la profesionalización. ¡Entré como cocinera y salí con mí título de abogada! dijo con emoción María Minerva.
A la abogada y docente le tocó trabajar duro desde joven, como madre soltera tuvo la responsabilidad de sacar a sus muchachos adelante, laboraba y estudiaba, y siempre estaba pendiente de sus hijos, proveyendo amor y tiempo de calidad; por eso que hoy le deja un mensaje a esos jóvenes, madres y adultos:
“No hay obstáculo capaz de mutilar tus sueños, nada puede derrumbar la fuerza de voluntad, constancia y convicción de un ser humano, eres tú quien tiene la capacidad de avanzar y construir mejores oportunidades de vida para ti y tus hijos, asume la vida con actitud y empodérate de ella”.
María Alejandra Guevara/Ciudad VLC









