En un giro significativo para la investigación sobre la red de Jeffrey Epstein, el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton han accedido finalmente a prestar testimonio público ante el Congreso de los Estados Unidos.
Esta decisión surge tras una intensa presión legislativa y la posibilidad inminente de enfrentar cargos por desacato que podrían haber derivado en penas de cárcel.
Las sesiones donde comparecerán Bill y Hillary Clinton, que serán juradas y grabadas en vídeo, se llevarán a cabo a finales de febrero de 2026. Este acuerdo desactiva la votación de desacato penal que el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes tenía preparada contra el matrimonio.
NOTICIA RELACIONADA: PROTESTAS MARCAN JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO EN ITALLIA POR POSIBLE PRESENCIA DEL ICE
Bill y Hillary Clinton comparecerán separados
Las fechas establecidas para los testimonios son las siguientes:
-
Hillary Clinton: 26 de febrero de 2026.
-
Bill Clinton: 27 de febrero de 2026.
Ambas sesiones se desarrollarán ante el Comité de Supervisión de la Cámara y tendrán una duración máxima de cuatro horas cada una.
El interrogatorio se centrará estrictamente en «asuntos vinculados a las investigaciones y procesos judiciales relacionados con Epstein».
Aunque inicialmente mostraron resistencia a participar en comparecencias a puerta cerrada, el equipo legal de los Clinton cambió de estrategia.
Sus representantes solicitaron que las sesiones fueran públicas y registradas en vídeo, rechazando así las restricciones previas que intentó imponer el presidente del comité, el republicano James Comer.
Comer destacó la celeridad con la que los Clinton respondieron una vez que el riesgo de una sanción penal se hizo evidente.
Según el legislador, la pareja solo aceptó las condiciones cuando quedó claro que el Congreso no daría marcha atrás en su intención de forzar el testimonio.
Contexto y objetivos de la investigación
El origen de este careo se remonta a agosto de 2025, cuando el Comité emitió citaciones no solo para los Clinton, sino también para antiguos cargos del FBI y del Departamento de Justicia (DOJ). El objetivo es desentrañar el funcionamiento de la red de tráfico sexual de Epstein.
Previamente, los Clinton habían declinado ofertas para entrevistas voluntarias, proponiendo en su lugar declaraciones por escrito, una opción que Comer tachó de «irrazonable».
La investigación actual busca profundizar en los viajes de Bill Clinton en el avión privado de Epstein, conocido como «Lolita Express», así como el grado de información que poseía Hillary Clinton sobre la relación de su esposo con el financista.
También se revisarán los documentos del DOJ sobre Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell, quien cumple una condena de 20 años.
Jeffrey Epstein, figura clave en los círculos de poder global, fue detenido en 2019 por cargos de tráfico sexual de menores.
Su fallecimiento en una celda neoyorquina, catalogado oficialmente como suicidio, ha sido objeto de constantes teorías y una demanda social persistente por la apertura total de sus archivos.
Un clima de alta polarización política
Esta pesquisa, que ha contado con apoyo bipartidista para obtener registros del Departamento de Justicia, ocurre en un contexto de fuerte división bajo la administración de Donald Trump.
Mientras que James Comer percibe estas audiencias como una oportunidad para escrutar a figuras demócratas de alto perfil, otros miembros del comité, como el demócrata Robert García, han señalado que la disposición a cooperar existió desde el principio del proceso.
A través de su vocero, Ángel Ureña, los Clinton confirmaron que asistirán para evitar mayores conflictos legales. Los analistas sugieren que estas jornadas legislativas podrían exponer detalles inéditos sobre cómo Epstein logró operar fuera del alcance de la ley durante décadas, reabriendo el debate nacional sobre el abuso de influencia en las élites.
TE INTERESA LEER:
Pdte. Mohamud de Somalia: Israel se prepara para atacar a alguien más
Fuente: Venezuela News
Ciudad Valencia/DG















