Gran presa del Renacimiento

La Gran Presa del Renacimiento (GERD) fue puesta en funcionamiento por el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, este martes en la zona de Benishangul-Gumuz, al lado de la frontera con Sudán.

Con una capacidad de 5.150 megavatios, un embalse de mil 874 kilómetros cuadrados y una altura de 145 metros.

Después de 15 años de construcción, la represa hidroeléctrica es la más grande de África y se considera el motor energético de Etiopía.

 

Ahmed aseguro que la obra es una ejemplo fehaciente de los que es capaz de hacer el continente negro con esfuerzo propio.

“Hoy demostramos al mundo lo que África es capaz de lograr con sus propias fuerzas. La GERD no es solo para Etiopía, es para toda África. Representa una oportunidad compartida para nuestro desarrollo regional”, dijo el funcionario.

Según el Gobierno etíope, la presa posibilitará proveer agua a millones de viviendas y vender electricidad a naciones limítrofes.

 

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La gran presa del renacimiento y de la discordia

El optimismo de Etiopía contrasta con la vehemente resistencia de Egipto y Sudán, países que se encuentran aguas abajo y que dependen casi por completo del Nilo (de donde la GERD se alimenta) para la agricultura, el consumo humano y la industria.

Los dos Gobiernos alertan que la represa amenaza su seguridad hídrica y pone en peligro pactos históricos que les otorgaban derechos preferenciales sobre el caudal del río.

Desde el año 2011, el conflicto diplomático entre Etiopía y sus vecinos africanos no ha hecho, sino escalar.

 

Por su parte, Egipto invoca acuerdos suscritos con Reino Unido en los años 1929 y 1959, los cuales le conceden la mayor parte del flujo del Nilo y la facultad de vetar proyectos río arriba.

En este sentido, Etiopía se niega a aceptar estos acuerdos, ya que los considera un legado del colonialismo y enfatiza que nunca los firmó.

Las últimas negociaciones, que tuvieron lugar a finales de 2023, las cuales terminaron sin resultados.

 

Por lo tanto, Egipto reafirmó que se reserva “el derecho, garantizado por los convenios internacionales, de defender su agua y su seguridad nacional”, dejando abierta la opción de acciones unilaterales.

Con la presa en operación, los aspectos más conflictivos son llenar el embalse y manejar el agua en el futuro.

Por su parte, Etiopía sostiene que utilizará un manejo responsable que no afecte a sus países vecinos, sin embargo, en El Cairo y Jartum persiste la desconfianza.

El Nilo Azul, donde se encuentra la Gran Presa del Renacimiento, que provee el mayor volumen de agua del Nilo, se ha convertido en escenario de tensión geopolítica.

 

Según Egipto y Sudán, la GERD se traduce en un peligro existencial que tiene que ver con su supervivencia.

La contra parte, es decir Etiopía, argumenta que está haciendo uso de su derecho legítimo a ser soberano energéticamente y a desarrollarse.

 

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Ciudad Valencia/Telesur