Al mal de párkinson

Un nuevo estudio sugiere que una red cerebral ligada a la ejecución de acciones cumple un rol importante en la enfermedad neurodegenerativa: mal de párkinson.

El párkinson, es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común que afecta a muchas personas al rededor del mundo y sigue suponiendo un importante desafío para la Medicina.

Aunque en los últimos años se han desarrollado diferentes tratamientos que mejoran algunos de los síntomas de la enfermedad, todavía no se ha podido alcanzar una terapia que permita curar el trastorno, que provoca problemas motores, alteraciones del sueño y daños cognitivos, entre otros signos.

En la búsqueda de las causas que explican la aparición de la enfermedad, que limita la disponibilidad cerebral de la dopamina, están involucrados grupos de investigadores en todo el mundo, como el de Hesheng Liu (Changping Laboratoy, China), que esta semana publica en Nature una nueva e interesante vía de estudio.

Los científicos ligan el desarrollo de la enfermedad con alteraciones en una red cerebral identificada por primera vez en 2023.

Sugieren que dirigir las terapias a esta estructura cerebral, denominada red somatocognitiva de la acción (SCAN por sus siglas en inglés) y asociada a cómo se integran cognición y acción- permite mejorar los síntomas en mayor medida que los abordajes actuales.

Según las pruebas de neuroimagen realizadas en más de 800 pacientes procedentes de distintos centros de EEUU y China, en los afectados por la enfermedad neurodegenerativa se produce una hiperconectividad entre el área SCAN y regiones subcorticales del cerebro, cuya implicación con la enfermedad ya era conocida.

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Para avanzar un poco más en la investigación, los científicos llevaron a cabo un pequeño ensayo con 36 pacientes. La mitad recibieron terapia de estimulación magnética transcraneal de forma no invasiva en el área SCAN, mientras que el resto recibió la misma terapia en otras zonas cerebrales asociadas previamente con la enfermedad.

Tras dos semanas de tratamiento, el primer grupo mostró una tasa de respuesta del 56% frente al 22% que obtuvo el segundo grupo.

Para Salvador Ventura, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Barcelona, este estudio «refuerza la idea de que el párkinson no afecta únicamente al ‘centro de movimiento’, sino a un circuito neuronal más amplio que coordina la acción, la motivación y las funciones corporales y que, por tanto, tiene un componente a la vez ‘corporal y mental», ha señalado en declaraciones a SMC España.

«En cierto modo, el estudio sugiere un posible cambio de paradigma tanto en el diagnóstico- utilizando la hiperconectividad como marcador- como en el tratamiento del párkinson mediante neuromodulación.

Planea que personalizar la ‘diana’ de estimulación podría mejorar significativamente los resultados», añade. De cualquier forma, Ventura advierte que «es importante ser prudentes: en este momento no implica una cura ni un cambio inmediato en la práctica clínica. El mensaje práctico hoy es que este enfoque puede ayudar a afinar dónde estimular y a diseñar mejores ensayos clínicos, pero todavía no modifica los protocolos asistenciales estándar».

«Al mal de párkinson no se le ha encontrado nada en la práctica clínica»

También José A. Morales-García, investigador científico en enfermedad de párkinson de la Universidad Complutense de Madrid señala que la portación del estudio es principalmente conceptual ya que «propone que la enfermedad de Parkinson, que ya se sabía que producía síntomas motores y no motores, implica la alteración de una red cerebral más amplia, la denominada ‘red somatocognitiva de la acción’, que integra movimiento, cognición y funciones corporales.

Esta idea encaja bien con observaciones clínicas previas, como la presencia temprana de síntomas no motores y la influencia de factores cognitivos sobre el movimiento, pero ahora se apoya en evidencia experimental directa».

No obstante, también señala que estos resultados no permiten establecer una relación causal definitiva entre la hiperconectividad de la red SCAN y todos los síntomas del párkinson», ha señalado a SMC. «Aún no se prevé un cambio en la práctica clínica habitual en España, pero sí se abre una vía prometedora para personalizar mejor los tratamientos en el futuro».

También Guglielmo Foffani, investigador principal y responsable de Neurofisiología de la Fundación CIEN señala que «aunque el estudio es sin duda muy interesante y abre nuevas líneas de investigación», todavía no justifica afirmar que la enfermedad de Parkinson sea un trastorno de red somatocognitiva de la acción, «ni que ese concepto vaya a duplicar la eficacia de los tratamientos en la práctica clínica».

Para el científico, «serán necesarios estudios con otras técnicas para confirmar o refutar la hipótesis propuesta, así como ensayos más amplios, independientes y con diseños más rigurosos antes de trasladar estas ideas a la práctica clínica habitual».

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Fuente: EM

Ciudad Valencia/JB/DG

Foto: EM