Acuerdo de paz entre Ruanda y la RDC

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), celebra el acuerdo de paz entre Ruanda y la República Democrática del Congo (RDC) firmado este jueves en Washington, D.C., Estados Unidos (EEUU).

El presidente de EEUU, Donald Trump, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, y el presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, suscribieron un pacto que pone fin a los 29 años de un conflicto armado entre ambas naciones africanas, algunas veces dormido y otras recrudecido.

La guerra entre la República Democrática del Congo y la República de Ruanda ha  forzado a millones de familias a abandonar sus hogares (en muchos casos, más de una vez), hecho que las hace sentir desprotegidas y las llena de desesperanza.

 

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El acuerdo abre la posibilidad de poner fin al ciclo de violencia y desplazamiento, y permite buscar soluciones que restablezcan la estabilidad, la dignidad y las oportunidades.

“El acuerdo podría reavivar la esperanza de personas que han sufrido enormemente durante demasiado tiempo”, aseveró Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

“ACNUR da las gracias a quienes hicieron esto posible. Este acuerdo ofrece la oportunidad de pasar página, de garantizar la protección de la población civil (incluidas las personas refugiadas y desplazadas internas), mientras se buscan soluciones duraderas que les permitan reconstruir sus vidas en condiciones dignas y seguras”, dijo el funcionario de las Naciones Unidas.

 

El acuerdo entre Ruanda y la RDC

El acuerdo ha aumentado las esperanzas de que se ponga fin al conflicto en la República Democrática del Congo, donde el Movimiento 23 de Marzo (M23), un grupo armado respaldado por Ruanda, ha avanzado más profundamente en el este del país, rico en recursos.

Mientras tanto, la principal queja de Ruanda con la República Democrática del Congo se centra en las acusaciones de que la nación centroafricana albergó a milicias hutus involucradas en el genocidio ruandés de 1994, que tuvo como blanco a la comunidad tutsi del país.

El acuerdo de paz respaldado por EEUU estipula que Ruanda pondrá fin a su apoyo al M23 y que la RDC ayudará a «neutralizar» a las milicias hutus, específicamente las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda.

 

El jueves, el presidente Tshisekedi declaró que los términos del acuerdo marcaban un punto de inflexión para la región.

Por su parte, el presidente Kagame afirmó que el éxito del acuerdo dependía de ambos países africanos.

En este sentido, el presidente estadounidense también anunció que su país firmará acuerdos bilaterales con la República Democrática del Congo y Ruanda para comprar minerales de tierras raras de los dos países.

«Vamos a participar en el envío de algunas de nuestras empresas más grandes y destacadas a estos dos países. Y vamos a extraer tierras raras, extraer algunos activos y pagar con dinero. La gente va a ganar mucho dinero», dijo Trump.

 

Los minerales de tierras raras se consideran recursos estratégicos en el mundo, utilizándose en nuevas tecnologías como baterías de vehículos eléctricos, chips semiconductores, producción de energía y equipos médicos.

ACNUR aplaude, sobre todo, el compromiso de las partes para, por un lado, apoyar el retorno de las personas refugiadas y desplazadas por el conflicto a sus lugares de origen. Y, por otro, facilitar el acceso humanitario irrestricto a las comunidades afectadas.

Tras la firma del acuerdo de paz entre Ruanda y la RDC, la agencia de la ONU aseguró que los derechos y la protección de las poblaciones desplazadas deben ocupar un lugar central mientras la región se encamina hacia la paz.

 

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Fuente: ACNUR

Ciudad Valencia / SM / DG