La nave Orion ha comenzado su regreso este martes tras completar una fase crítica de su misión en la Luna. Durante la jornada, Artemis 2 experimentó un «silencio de radio» de 41 minutos al adentrarse en la cara oculta del satélite, perdiendo contacto total con la Tierra a las 0:44 (hora peninsular).
Tras recuperar la señal, las cámaras mostraron una imagen inédita del planeta Tierra emergiendo tras el horizonte lunar. En este periodo de aislamiento, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen alcanzaron hitos históricos. A la 1:02, la misión fijó un nuevo récord de distancia para un ser humano en el espacio, situándose a 406.771 kilómetros de la Tierra.
Esta cifra supera la marca previa establecida en 1970 por la legendaria misión Apolo 13, consolidando a Artemis 2 como un referente espacial. A diferencia de las sondas robóticas, los cuatro tripulantes pudieron observar en directo y con visión 3D un 21% de la superficie de la cara oculta de la Luna.
Según la NASA, esta interpretación humana de lugares de alto interés científico permitirá una comprensión mucho más profunda que las fotografías convencionales. La trayectoria de la Orion es de «retorno libre», lo que facilita su regreso sin maniobras adicionales de giro.
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Tras finalizar las tareas de observación, la nave se dirige ahora de vuelta a casa para concluir una misión de múltiples «primeras veces». Aunque el despegue se retrasó hasta el 1 de abril, los resultados durante las seis horas y media de sobrevuelo lunar han superado expectativas. La tripulación continuará documentando el trayecto mientras se prepara para regreso a la atmósfera terrestre.
Eclipse total exclusivo en el espacio profundo
Aproximadamente una hora después de recuperar la comunicación, los astronautas vivieron un fenómeno único: un eclipse solar total de 57 minutos de duración. Desde la posición específica de la nave Orion, el Sol se ocultó detrás de la Luna, obligando a la tripulación a utilizar gafas especiales durante las fases de parcialidad, tal como se hace en la Tierra.
Este evento fue exclusivo, ya que solo pudo ser presenciado por los cuatro integrantes de la misión debido a su ubicación en el espacio profundo. El piloto Victor Glover describió la escena como «la vista más extraña e irreal», destacando cómo el resplandor de la Tierra iluminaba de forma fantasmal casi toda la superficie lunar.
Para optimizar el tiempo, el equipo trabajó en turnos de dos personas: mientras unos fotografiaban y describían 35 puntos de interés científico previamente seleccionados. En tanto, los otros coordinaban las comunicaciones con el centro de control en Houston.
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FUENTE: VN
Ciudad Valencia/ WS/M.Ll











