El Estado venezolano, a través del Ministerio del Poder Popular para la Cultura y desde la coordinación del Centro de la Diversidad Cultural, participo en la construcción del expediente: El casabe: producción, distribución y consumo milenario.

Junto a Cuba, Honduras, Republica Dominicana y Haití, Venezuela presentó esta candidatura, en alianza estratégica multinacional, ante la convención para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco 2003.

 

Casabera Carmen Hernández
Carmen Hernández, de la casabera «Carmencita».

 

Para lograr este objetivo se movilizaron equipos de registro en diferentes estados del país, entre ellos Anzoátegui, Aragua, Bolívar, Guárico, Miranda Sucre, Yaracuy y nuestro estado Carabobo, dando como resultado un interesante trabajo etnográfico desde la voz comunitaria,  que permitió conocer de cerca los elementos y características de esta práctica ancestral.

En Carabobo, la producción, distribución y consumo del casabe es de gran importancia en las comunidades pertenecientes a la Parroquia Independencia del municipio Libertador. En esta tierra fértil, al margen derecho del Campo de Carabobo,  se encuentra la comunidad de El Rincón,  donde sus vecinos,  artesanos de la comunidad, elaboran durante todo el año el tradicional casabe.

 

Casabera María Elena Monzón
Doña María Helena Monzón de Pérez, dueña de la casabera «Romer».

 

Las casaberas, unidades de producción desde la organización familiar y comunitaria, se dedican a este proceso, que les da sustento. Igualmente, en comunidades aledañas como La Pica, Los Alabaret y Brisas del Campo,  se registran estos espacios de producción, aunque en menor medida, evidenciando la importancia de esta práctica para las familias que habitan este territorio.

La producción del casabe en la comunidad El Rincón es una herencia familiar, allí entre siembras y canciones las mujeres y los hombres, día tras día, se arriman al fuego del fogón para asar las tortas de casabe, esas mujeres y hombres que pertenecen a las mismas familias que desde los primeros días de su vida supieron que sobre sus hombros pesaba la responsabilidad de heredar la tradición de fabricar el llamado “pan de los indígenas”, que viene de la yuca arrancada de la tierra.

 

Casabero Jesús Manuel Rodríguez
Casabero Jesús Manuel Rodríguez.

 

Esta práctica de producir, distribuir y consumir casabe se gestó en espacios campesinos, en los cuales las familias que sembraban y cosechaban la yuca heredaron el conocimiento de su manejo y tratamiento para elaborar el pan de cada día que acompañaba sus comidas. A pesar de que su fabricación no es exclusiva de El Rincón, esta comunidad no solamente se especializo en su elaboración, sino que de generación en generación reafirmo su consumo.

En El Rincón, producir casabe es un símbolo territorial, una muestra tanto de la cultura como de la naturaleza que define a sus pobladores como seres humanos con arraigo por su lugar de origen. El casabe es un trazo de su identidad, que se refleja a través de los cultivos, los productos y las recetas, las formas de servir y de consumir, que son tan propias del lugar.

 

Casabera Nicolasa Rodríguez
Nicolasa Rodríguez, de la casabera Los Llanos.

 

La comunidad tiene claro y reconoce el pasado colectivo que les ha llevado a este momento, comparten sus conocimientos e historias de vida, pero, el reto permanente y necesario,  es seguir trabajando para que la comunidad se convierta en principal partícipe de la conservación, difusión y promoción de  este, su patrimonio cultural inmaterial, reconociéndose a sí mismos como parte de él.

Este próximo mes de diciembre, del lunes 02 al sábado 07, Paraguay acoge la 19ª Reunión del Comité de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, destacando la preservación de tradiciones que enriquecen a la humanidad.

 

Casabera Carmen Rodríguez
Carmen Rodríguez, de la casabera Los Llanos.

 

En esta Asamblea se evaluara  la importancia  de este expediente multinacional, que valora a el casabe, su producción, distribución y consumo milenario; y estamos seguros de que saldrá favorecido con la inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio de la Humanidad. Todo, gracias a las familias, a las comunidades que han mantenido en su memoria los códigos para su elaboración y consumo a través de los siglos.

 

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Celebremos, pues, junto a los portadores y portadoras de El Casabe, que el Estado venezolano haya adelantado esta tarea, celebremos que hayamos podido construir en colectivo este documento que será evaluado en diciembre próximo por la Unesco.

Celebremos la memoria, el compartir los saberes, el mantener vivas nuestras tradiciones mas queridas. Celebremos que, mientras el origen de este alimento se confunde en los laberintos de la historia, los pobladores de El Rincón conservan con orgullo esta tradición ancestral.

 

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María Elena Franco-patrimonio-columna

María Elena Franco Mijares: Portadora de saberes en el ciclo festivo y devoción de San Juan Bautista, presidenta de la Parranda de San Juan de Tarapío, vocera de la Red de Patrimonio Cultural de Venezuela, colaboradora del Centro de la Diversidad Cultural en el estado Carabobo, miembro de la Red Iberoamericana del PCI, especialista en Gerencia Cultural egresada de la Universidad Simón Rodríguez. Capacitada en el Centro Regional del PCI de Latinoamérica (Crespial) y con 40 de experiencia en el trabajo cultural comunitario trabajando con proyectos para fortalecer el tejido social desde la perspectiva cultural y de conocimientos tradicionales en el marco del desarrollo sostenible con las comunidades.

 

Ciudad Valencia / Fotos del texto Luis Cabrera