En las últimas décadas, estudios clínicos y experimentales han demostrado que el ejercicio físico es un elemento esencial de la vida diaria, al promover una mejor salud y longevidad.
Los rápidos avances en biotecnología molecular permiten evidenciar que, tanto el entrenamiento de resistencia como el aeróbico, desencadenan una serie de respuestas fisiológicas, desentrañando los mecanismos de regulación del ejercicio en el cuerpo humano.
La actividad física se presenta como un candidato para aliviar una amplia gama de enfermedades, como las metabólicas, los trastornos neurodegenerativos, tumores y enfermedades cardiovasculares.
Recientemente, investigadores de la Universidad Jiao Tong de Shanghai en China, revelaron hallazgos significativos sobre los mecanismos moleculares que hacen que el ejercicio físico contribuya con la regeneración tisular.
La #Ciencia de los mecanismos moleculares asociados con los efectos regenerativos del ejercicio en el cerebro tanto el entrenamiento de resistencia como el aeróbico.#CienciaParaLaVida https://t.co/2FgYBSTZrY pic.twitter.com/H71ICkIGjP
— Gabriela Jiménez (@Gabrielasjr) April 29, 2024
Este estudio, compartido por la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez Ramírez, en su cuenta en la red social X, representa un avance en la comprensión de cómo la actividad física puede influir positivamente en la recuperación y reparación de tejidos dañados.













