En uno de los casos de acoso corporativo más perturbadores de los últimos años, la gigante del comercio electrónico eBay ha protagonizado un costoso litigio tras una sistemática campaña de hostigamiento e intimidación dirigida contra una pareja de periodistas en Estados Unidos.

En 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra siete trabajadores de eBay por conspiración, ciberacoso y obstrucción de justicia. Todos terminaron declarándose culpables y varios fueron condenados a penas de prisión. Posteriormente, en 2024, eBay alcanzó un acuerdo con la fiscalía y aceptó pagar una multa de 3 millones de dólares para suspender la causa penal, además de reforzar sus mecanismos internos de cumplimiento.

 

LEE TAMBIEN: FRANCIA PROHIBE REDES SOCIALES A MENORES

 

Paralelamente, los Steiner demandaron a eBay y a varios antiguos ejecutivos. Tras años de litigio y el análisis de decenas de miles de documentos internos, las partes alcanzaron un acuerdo valorado en 55,7 millones de dólares, según Reuters. De esa cantidad, 46,15 millones serán aportados por eBay, mientras que Wenig contribuirá personalmente con 2 millones de dólares. Aunque el exdirectivo no fue acusado penalmente y continúa defendiendo que nunca ordenó acosar a los periodistas, aceptó participar en el acuerdo sin admitir responsabilidad.

 

El origen del acoso y el boletín EcommerceBytes

Las víctimas de esta escalofriante campaña fueron Ina y David Steiner, editores y fundadores de EcommerceBytes, un boletín informativo independiente con sede en Massachusetts que cubría noticias sobre el comercio electrónico y publicaba, en ocasiones, artículos críticos sobre las políticas y tarifas de eBay.

Molestos por la cobertura periodística, en 2019, altos directivos de seguridad de la empresa orquestaron una operación encubierta para aterrorizar a la pareja, con el objetivo de obligarlos a cambiar su línea editorial o cerrar el sitio web definitivamente.

 

Una perturbadora táctica de terror psicológico

La campaña de intimidación ejecutada por los exempleados de eBay pareció sacada de una película de terror. El acoso incluyó el envío sistemático de paquetes perturbadores al domicilio de los Steiner, entre los cuales se encontraban:

Una máscara de cerdo ensangrentada.

Cajas con arañas vivas y cucarachas.

Una corona funeraria.

Un feto de cerdo en formol.

Un libro sobre cómo sobrevivir a la pérdida de un cónyuge.

Además de los envíos físicos, la pareja fue víctima de acoso digital masivo, vigilancia física en su propio vecindario (incluyendo la instalación de un dispositivo de rastreo GPS en su vehículo) y amenazas anónimas en redes sociales, lo que generó un profundo trauma psicológico en ambos periodistas.

 

Consecuencias legales y respuesta corporativa

El caso se ha convertido en un ejemplo extremo de cómo una cultura empresarial marcada por la presión y la obsesión por controlar la reputación puede derivar en decisiones ilegales. Lo que comenzó como un intento de silenciar una cobertura crítica terminó con condenas penales para varios empleados, sanciones millonarias para la empresa y uno de los episodios más insólitos en la historia reciente de Silicon Valley.

 

TE INVITAMOS A LEER:

Adicción a redes sociales: Jurado en EE. UU. declara culpables a grandes plataformas

Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:

FACEBOOK       INSTAGRAM       TIKTOK       YOUTUBE       WHATSAPP       TELEGRAM

 

Fuentes: Redes/ El Economista

Ciudad Valencia/ER/RM

Foto: IA