Este viernes se desarrolló en las instalaciones del Complejo Editorial Batalla de Carabobo CEBAC el foro denominado “Conflicto Irán-EE.UU-Israel, tratamiento informativo del conflicto en Oriente Medio”, organizado por la Coordinación de Formación y Capacitación de la referida institución.
La actividad contó con la presencia del Ingeniero Erick Conde como ponente principal y del profesor José Ramón Rodríguez como moderador. Rodríguez dio inicio al evento con una introducción al tema de la guerra promovida por EE.UU e Israel contra la nación persa, la cual convierte a Oriente Medio en un escenario de confrontación que no solo redibuja los mapas geo políticos, sino que redefine la economía global, el precio del petróleo y la estabilidad de nuestro mundo.
“La tensión con Irán ha dejado de ser una posibilidad diplomática para convertirse en una realidad militar que nos afecta a todos y nos coloca a las puertas de una conflagración nuclear. Analicemos qué nos ha traído hasta aquí y cuáles son las verdaderas causas y consecuencias”
En este sentido, el ponente Erick Conde centró su exposición en la interpretación geográfica de los mapas y rutas del flujo energético a través de Oriente medio hacia Europa, EE.UU y otros destinos, y el control de las mismas como principal motivo de la escalada guerrerista alentada principalmente por los Estados Unidos e Israel.
El estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb
Para entender este conflicto debemos mirar obligatoriamente hacia Teherán, el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb, los cuales representan un punto de estrangulamiento o cuellos de botella. El estrecho de Bab el-Mandeb disfruta de una posición privilegiada, no porque reciba más o menos volumen de tránsito marítimo petrolero, sino porque constituye tanto la entrada por el sur al canal de Suez para llegar a los mercados petroleros europeos y norteamericanos, así como la entrada norte al océano Índico para llegar a los mercados tanto africanos como asiáticos.
Desde la antigüedad, las rutas de comercio marítimas han sido consideradas de particular interés por naciones que, por razones de poder, posición geográfica o ambas, han conseguido controlar o acceder a esta alternativa tradicional del comercio terrestre. Históricamente Inglaterra siempre fue considerada como “Reina de los mares” por su poderío naval.
Las vías navegables, especialmente los puntos claves de tránsito, no solo actúan como enclaves para la circulación del comercio a escala global, sino que también configuran la agenda política de las naciones más robustas y aún hoy en día explican estrategias en materia de política exterior y las acciones belicistas.
Asegurar estos enclaves estratégicos y controlar de facto el territorio por el que transcurren los canales marítimos, así como sus accesos, implica asimismo una tarea difícil en cuestión de vulnerabilidades estratégicas. Tanto EE.UU como Israel históricamente han empleado la fuerza y superioridad tecnológica y militar para apoderarse de tales rutas, sobre todo al verse confrontada su hegemonía por otras potencias como China y Rusia.
Principal productor de gas de la región
Irán es el principal productor de gas de la región. Además, es un nodo muy importante de transporte terrestre. Otro dato importante señalado durante el foro es el control que ejerce EE.UU sobre las rutas de heroína y opio, mayormente provenientes de Afganistán.
Hoy en día, las tensiones y los enfrentamientos directos contra la nación persa giran en torno a algunos factores principales, entre los cuales destacan:
Programa nuclear y de misiles: El avance de Irán en tecnología nuclear y balística es visto por Washington como una amenaza existencial para sus aliados en la región, especialmente Israel y las monarquías del Golfo.
Rutas comerciales y petróleo: El estrecho de Ormuz es un punto de estrangulamiento vital por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. El control o bloqueo iraní de esta vía afecta los intereses económicos y hegemónicos de EE.UU.
Red de aliados regionales: El apoyo de Irán a grupos en el Líbano, Yemen, Siria e Irak desafía directamente la presencia militar y la influencia política de Estados Unidos.
El presidente Trump y sectores de la política exterior estadounidense ven al llamado “gobierno teocrático de Teherán” como un desafío ideológico y buscan limitar su influencia o forzar un cambio de gobierno mediante sanciones y presión militar.
La histórica hostilidad de Estados Unidos hacia Irán se basa en el control de recursos energéticos y la hegemonía geopolítica en Medio Oriente.
En resumen, los asistentes disfrutaron de una clase magistral con valioso apoyo audiovisual, lo cual sin duda despejó incógnitas sobre las verdaderas motivaciones del conflicto descifrando sus claves principales.
Ciudad Valencia / I.N.











