El huracán Erin se acercó este martes 19 de agosto a la costa de Carolina del Norte, Estados Unidos (EE.UU) lo que llevó a las autoridades a ordenar la evacuación de las islas barrera, incluyendo Hatteras y Ocracoke.
Aunque se espera que la tormenta permanezca en el mar, sus efectos ya se sienten en tierra, con advertencias por vientos fuertes y corrientes de resaca desde Florida hasta Nueva Inglaterra.
A pesar de que el huracán se ha debilitado a categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 110 millas por hora (mph), su amplio radio de vientos de tormenta tropical se extiende hasta 200 millas.
Los meteorólogos advierten que las inundaciones costeras son inminentes y podrían hacer intransitables las carreteras principales. En Wrightsville Beach, más de 60 nadadores ya han sido rescatados de las corrientes de resaca el pasado lunes 18 de agosto.
Las evacuaciones en las islas de Hatteras y Ocracoke ocurrieron en plena temporada turística. Estas islas, una delgada franja de tierra baja que se adentra en el Atlántico, son cada vez más propensas a las marejadas ciclónicas. Para algunos residentes, esta evacuación trae recuerdos del huracán Dorian en 2019, que causó daños históricos en la región.
En el año 2024, el huracán Ernesto causó daños costeros con fuertes olas y marejadas, a pesar de estar a cientos de millas de la costa.
Las autoridades instan a los residentes y turistas a seguir las órdenes de evacuación y a tomar precauciones, ya que las condiciones marítimas seguirán siendo peligrosas.
Se espera que Erin continúe su trayectoria hacia el norte, impactando las Bermudas con marejadas ciclónicas y fuertes vientos para el próximo jueves por la noche.
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Ciudad Valencia/ Telesur










