En el marco del Encuentro de Juristas en Defensa del Derecho Internacional, el presidente de la Asamblea Nacional y coordinador del secretariado de Soberanía y Paz, Jorge Rodríguez, ofreció una mordaz crítica a la política exterior y la supuesta lucha contra el narcotráfico de Estados Unidos.
Rodríguez enfatizó que una verdadera intención de combatir el tráfico de drogas debería comenzar por considerar el consumo como un problema médico y social, despolitizando el enfoque.
El funcionario señaló la curiosa ilógica de que EEUU, siendo el principal país consumidor de sustancias ilícitas a nivel global, nunca haya combatido eficazmente el tráfico en su propio territorio.
Crisis de adicción a los opiáceos
Afirmó que la actual epidemia de consumo en EEUU no es producto del aumento de estupefacientes en general, sino de una crisis de adicción a los opiáceos, con el fentanilo en el centro.
Rodríguez recordó que esta crisis tiene raíces internas, producto de la comercialización de opiáceos por farmacéuticas norteamericanas durante los años 80 y 90.
Estos medicamentos, que contenían opioides y generaban adicción, fueron avalados en su momento por el propio gobierno y la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) bajo la falsa premisa de que no eran adictivos.
Este recuento sirvió para subrayar lo que calificó como una hipocresía de Washington. El político aseveró que el actual despliegue militar estadounidense en el Caribe no persigue genuinamente el combate a la droga, sino que utiliza el narcotráfico como pretexto para buscar el petróleo de la nación.
Defensa del historial de Venezuela
Rodríguez fue categórico al defender la postura y el historial de Venezuela. Destacó que el país no es productor de drogas ni presenta un problema significativo de consumo interno.
Además, mencionó que Venezuela ha sido certificada por las Naciones Unidas como una de las naciones que más ha combatido el narcotráfico, manteniendo un índice de contrabando excepcionalmente bajo.
El político recordó que la lucha contra este flagelo se incrementó significativamente tras la expulsión de la DEA (Administración de Control de Drogas) de Venezuela por órdenes del presidente Chávez, señalando que los decomisos se multiplicaron hasta alcanzar las 70 toneladas anuales en el continente.
«Ese despliegue militar usa el narcotráfico que no combate en sus raíces y orígenes para agredir a Venezuela», sentenció.
Finalmente, instó a una lucha colectiva para preservar la región, insistiendo en que el Caribe debe seguir siendo la zona de paz que merecen sus habitantes.
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Fuente: Venezuela News
Ciudad Valencia/M.Ll










