José Antonio Kast juró este jueves como presidente de Chile ante el Congreso en Valparaíso, iniciando un mandato de cuatro años y cuyo discurso estuvo centrado en el «crecimiento económico y el control migratorio».
Sin embargo, su llegada al Palacio de La Moneda estuvo marcada por intensas manifestaciones y disturbios en diversos puntos de la capital.
En la Alameda, cientos de chilenos avanzaron hacia Plaza Italia instalando barricadas incendiarias y lanzando objetos contundentes contra las fuerzas de seguridad.
Los incidentes se concentraron en la intersección con Vicuña Mackenna, lo que obligó a Carabineros a implementar desvíos de tránsito y medidas de vigilancia especial.
Enfrentamientos y uso de armas de fuego
Durante la jornada, medios independientes reportaron el uso de armas de fuego por parte de Carabineros para dispersar a manifestantes.
La institución confirmó que, cerca de las 20:20 horas, una turba de aproximadamente 100 personas atacó a los efectivos en las cercanías de Alameda con Portugal.
Tensión en el sector estudiantil
La primera actividad oficial del mandatario tuvo lugar en el Liceo Augusto D’Halmar, en Ñuñoa, donde se registraron protestas estudiantiles.
Los alumnos denunciaron presuntas amenazas de anulación de matrículas, lo que generó indignación en comunidades educativas cercanas que acudieron a expresar su rechazo.
Pese a la tensión en las calles, cientos de simpatizantes del líder conservador se congregaron en las inmediaciones de La Moneda para celebrar su investidura.
Kast asume el Ejecutivo en un escenario de polarización social y con el reto de estabilizar la economía frente a la incertidumbre de los mercados globales.
Fuente teleSUR
Ciudad Valencia/ M.Ll














