«Merkel y yo, a quien rindo un gran homenaje, tuvimos que implicar a muchos otros europeos, presionándoles mucho para imponer las sanciones que impusimos. Y para impedir que Putin cruzara el Donbás hacia la otra parte de Ucrania», dijo.
«Creo que la Ucrania de entonces no es la de hoy», señaló Obama, y dijo que «parte de lo que ocurrió con el tiempo fue la aparición de una identidad ucraniana, el deseo de luchar contra Rusia, la oportunidad de prepararse militarmente para resistir la presión. Bombeamos sus músculos, y esto les permitió defenderse».
Lo que dijo Obama es casi una copia de lo expresado por Merkel el año pasado:
«La Ucrania de 2014/15 no es la Ucrania de hoy. Como se vio en la batalla por Debaltsevo [un importante nudo ferroviario en la República Popular de Donetsk] a principios de 2015, Putin podría haberla invadido fácilmente entonces. Y dudo mucho que los Estados de la OTAN hubieran podido hacer entonces tanto como están haciendo ahora para ayudar a Ucrania», señaló, y argumentó que ese alargue fue «valioso» para Kiev.
Tanto la confesión de Obama como la de Merkel dejan claro que en el cuarteto de Normandía, donde se establecieron los Acuerdos de Minsk, con el objetivo de ponerle fin a la escalada de violencia en el Dombás, no hubo voluntad real para ponerle fin a la guerra. Por el contrario, las hostilidades de Kiev contra la población rusoparlante continuaron hasta que Rusia desplegó la operación militar especial en febrero de 2022.
Ciudad Valencia / Misión Verdad












