La República Bolivariana de Venezuela se encuentra, por segunda vez en este siglo, a punto de erradicar el hambre, un hito reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto con el FIDA, UNICEF, PMA y OMS, en su informe anual «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2025 (SOFI 2025)».

El anuncio fue destacado por William Castillo, viceministro de Políticas Antibloqueo de Venezuela, quien señaló en su cuenta X que su país logra mitigar el hambre pese a las más de 1041 Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) impuestas desde 2014.

En esa línea, Castillo señaló que la erradicación del hambre es el fracaso de la política de Estados Unidos (EE.UU) «cuyo objetivo ha sido ahogar la economía y restringir el suministro de bienes esenciales, incluyendo alimentos, para forzar un cambio de gobierno».

La imposición de estas sanciones y el bloqueo económico, financiero y comercial, principalmente por parte de EE.UU. y sus aliados, provocaron una escasez de productos que llevó a la reaparición del hambre en el país a partir de 2015, alcanzando su punto más crítico en 2019.

 

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La Revolución lo volvió a hacer. La FAO acaba de reconocer que Venezuela está nuevamente -por segunda vez en este siglo- a punto de salir del mapa del hambre.

Sin embargo, el más reciente informe SOFI 2025 de la FAO destaca un retroceso significativo en el Índice de Prevalencia de Subalimentación (IPS) en Venezuela, pasando del 17,6 por ciento al 5,9 por ciento en el último trienio (2022-2024); lo que se traduce en que se ha sacado de la situación de hambre a 3,3 millones de personas, reduciendo la cifra de 5 millones a 1,7 millones en este período, lo que significa una disminución de 11,7 puntos porcentuales en el índice de subalimentación.

Estas cifras representan un testimonio de la capacidad de resistencia y organización del pueblo venezolano frente a una de las situaciones más adversas que le ha tocado enfrentar como nación.

La disponibilidad de alimentos en Venezuela ha aumentado en más de un 500 por ciento entre 2016 y 2024, alcanzando 1.378 g/persona/día, acercándose a la media global.

 

Venezuela

 

Además, la disponibilidad de energía alimentaria ha superado los niveles previos al bloqueo con 3.103 Kcal/persona/día, superando nuevamente el promedio mundial.

En este sentido, la FAO confirma que Venezuela se ha plantado firmemente a la guerra del hambre y la está ganando, demostrando una historia de resistencia victoriosa en medio de la ofensiva imperialista.

 

Los CLAP, impulso de la agricultura venezolana

Un pilar esencial en esta victoria sobre el hambre ha sido la consolidación y evolución de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Creados en 2016 como una respuesta efectiva del pueblo venezolano ante el bloqueo económico y comercial para garantizar la seguridad alimentaria, los CLAP han transformado su modelo operativo.

Inicialmente, el programa dependía en gran medida de la importación de alimentos.

No Obstante, gracias al esfuerzo conjunto del Gobierno Bolivariano y las comunidades organizadas, hoy más del 90 por ciento de los rubros distribuidos por el programa son de producción nacional, identificados con el sello «Hecho en la República Bolivariana de Venezuela».

Los CLAP no solo se centran en la distribución «palmo a palmo y día a día» en las comunidades, sino que también han impulsado la pequeña agricultura campesina.

 

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Actualmente, siete millones y medio de familias son atendidas por los CLAP, lo que representa una poderosa expresión de la capacidad del pueblo venezolano para organizarse y vencer las adversidades.

Lo que comenzó como una respuesta coyuntural a la crisis se ha convertido en un modelo de producción y distribución que fortalece la economía local y garantiza el acceso a alimentos para millones de venezolanos.

 

Ciudad Valencia / Telesur