Por primera vez en su segundo mandato, la popularidad del presidente Donald Trump no parece tener señales de mejora, de acuerdo con el portal de encuestas Five ThirtyEight, su índice de aprobación cayó por debajo del 40%, situándose en 39.7 puntos con una desaprobación neta de -17.4.

Una Estadística que representa un mínimo histórico para este período. La brecha entre sus promesas de campaña y la realidad económica crece semana a semana, y el daño, esta vez, surge desde el interior.

Desde el pasado mes de noviembre, el deterioro ha sido sostenido y casi lineal. Las pequeñas mejorías nunca consiguen recuperar la confianza perdida, y el impacto empieza a reflejarse incluso entre los electores que apoyaron a Trump en 2024. Los aranceles del año pasado  provocaron el primer impacto económico.

Posteriormente, el fallecimiento de dos estadounidenses causado por oficiales fronterizos en Minneapolis en enero, erosionó el terreno migratorio, uno de los pocos ámbitos donde el presidente aún mantenía cifras estables. Sin embargo, lo que ocurrió después fue todavía más grave.

 

LEE TAMBIÉN: EEUU ATACÓ POR CUARTA VEZ LA CENTRAL NUCLEAR DE BUSHEHR EN IRÁN

 

Desde el comienzo de la guerra contra Irán el 28 de febrero, en un mes, el precio de la gasolina subió más de un dólar por galón hasta superar los cuatro dólares, el nivel más alto desde 2022. En las elecciones del de 2024, el 40% de los votantes citó el alza de precios en combustible, alimentos y otros bienes como el factor decisivo en su voto, y ese bloque favoreció a Trump en una proporción de dos a uno. El candidato que prometió devolverle el poder adquisitivo a los ciudadanos ahora preside la economía que encareció llenar el tanque.

En su discurso en horario estelar del miércoles 1 de abril, Trump prefirió desplazar la responsabilidad. Minimizó la relevancia del bloqueo en el estrecho de Ormuz y derivó el compromiso hacia sus socios internacionales. «Vayan al estrecho y simplemente tómenlo, protéjanlo, úsenlo para ustedes mismos»  , dijo.

Los mercados reaccionaron incluso antes de que concluyera su intervención. Los futuros del S&P 500 perdieron 550.000 millones de dólares en el valor del mercado en tan solo 25 minutos, mientras que el petróleo de referencia WTI escaló más del 3%, rebasando los 103 dólares por barril.

La afirmación de que Estados Unidos no necesita el paso por el que fluye el 20% del petróleo mundial encontró su refutación más inmediata y más cara. Economistas y analistas advirtieron que la infraestructura energética dañada y las disrupciones prolongadas mantendrán los precios elevados durante un período extendido, incluso si el conflicto concluye pronto, donde el precio del barril podría escalar hasta 150 o incluso 200 dólares.

En el interior de la Casa Blanca, funcionarios reconocen de forma confidencial que les resulta imposible lograr las metas bélicas y asegurar la liberación del estrecho simultáneamente. Mientras tanto, el incremento en los costos del combustible se presenta como una carga política de primer orden de cara a las elecciones de medio término. El conflicto no provocó el sentimiento de unidad nacional que suele surgir al principio de una guerra. Su respaldo neto se sitúa en -15.3, una cifra comparable a la del propio mandatario.

Otros presidentes conocieron fondos similares, Biden llegó a -20.5 en julio de 2024; La popularidad del presidente Donald Trump tocó -20.8 en su primer mandato. La diferencia en este momento es que las principales variables negativas son producto de decisiones del propio Gobierno, lo que deja escaso margen para culpar a factores externos. El barril superó los 103 dólares mientras el presidente hablaba, y los mercados ya habían dado su veredicto antes de que terminara la transmisión.

 

***

LEE Y COMPARTE:

Estos son los destinos turísticos más visitados en Venezuela durante Semana Santa

 

Fuente: TeleSUR

Ciudad Valencia/FM/RM