
El 24 de septiembre de 2009 el presidente Hugo Chávez concedió una entrevista -que se haría célebre- al periodista estadounidense Larry King en la cadena CNN, durante la visita del mandatario venezolano a Nueva York, EEUU, con motivo de la Asamblea General de la ONU.
El líder socialista dejó plasmada la que para algunos es una de las contradicciones más complejas de la política exterior contemporánea: la profunda interdependencia económica entre dos naciones separadas por un abismo ideológico.
Ante la interrogante de King sobre si la economía venezolana dependía del mercado estadounidense, Chávez rechazó la premisa de una subordinación unilateral y defendió la tesis de la necesidad mutua: «Todos nos necesitamos. Norteamérica nos necesita a nosotros y nosotros también a Norteamérica».
Con este extracto recordamos su posición:
LK: Ustedes son un importante exportador de petróleo a Estados Unidos. ¿No necesita su economía a Estados Unidos?
HCh: Todos nos necesitamos. Norteamérica nos necesita a nosotros y nosotros también a Norteamérica. Mira, yo en mi primer periodo de gobierno tuve unas buenas relaciones con Clinton. Vine a la Casa Blanca. Nos reunimos por aquí mismo, en Nueva York, en varias ocasiones. Hasta por teléfono hablábamos. Yo le dije a Obama y le dije a la señora Clinton en Trinidad: «Yo quisiera volver a tener ese nivel de relaciones que tuvimos con Clinton». Solo que vino Bush y pateó todo. Golpe de Estado, sabotaje, me mandó a matar, sabotaje, desestabilizaron a Venezuela por órdenes de Bush. Ahora, queremos con Obama recuperar, y fíjate que a pesar de todo, nunca nosotros dejamos de mandarle a ustedes millón y medio de barriles diarios de petróleo. Nosotros aquí tenemos una gran empresa que se llama Citgo, que procesa dos millones de barriles diarios, que suministra combustible 10 000 estaciones de combustible, Larry, en todos los Estados Unidos.
LK: ¿Usted interrumpiría el suministro de petróleo a Estados Unidos?
HCh: Si no lo hice cuando Bush, ahora mucho menos…
El documento audiovisual evidencia cómo el modelo de desarrollo bolivariano de la época mantenía una dependencia orgánica con el mercado energético estadounidense. Aunque la retórica política era de confrontación ideológica, la realidad operativa y financiera de la industria petrolera obligaba a mantener un pragmatismo comercial que garantizara el flujo de caja e ingresos fiscales para el Estado venezolano.
El aspecto central manifestado en la entrevista es precisamente el marcado pragmatismo comercial que rigió la relación petrolera. A pesar de los momentos de extrema tensión diplomática con la administración Bush, el flujo de exportaciones hacia las refinerías estadounidenses nunca se interrumpió de manera unilateral por parte de Venezuela.
«A pesar de todo, nunca nosotros dejamos de mandarle a ustedes millón y medio de barriles diarios de petróleo.»
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Fuentes: CNN/VTV/El Cuarto Rojo
Ciudad Valencia/Luis Salvador Feo La Cruz












