Jamones, mortadelas, salchichas o tocineta… Qué sabrosos son los embutidos. Son alimentos que todos hemos consumido alguna vez y a los que raras veces se le presta la atención necesaria. Pero, de un tiempito para acá, diversos estudios alrededor del mundo han comenzado a hablar de los innumerables riesgos de comer embutidos.
Un nuevo trabajo liderado por el grupo de investigación en Nutrición y Cáncer del Idibell-ICO y publicado en la revista científica International Journal of Cancer pone cifras precisas a la relación de consumir carnes procesadas -es decir, embutidos principalmente- con algunos de los problemas de salud más comunes de hoy en día.
¿Qué se considera carne procesada?
Para entender el alcance de la investigación, conviene recordar qué entendemos en nutrición por carne procesada. Se trata de todo aquel producto cárnico que ha sido modificado para transformar su sabor o mejorar su conservación. Esto se logra mediante técnicas como el curado y la salazón; el ahumado y la adición de conservantes.
En este grupo de carnes procesadas entran alimentos de consumo habitual como los embutidos, el jamón, las salchichas o la tocineta, entre otros.
TE PUEDE INTERESAR: USOS MÁS CURIOSOS Y EXTRAÑOS DE LA ORINA EN LA HISTORIA
¿Qué tan malo puede ser darse un gustico?
Lo cierto es que, según dicho estudio, incrementar en tan solo 30 gramos el consumo diario de carnes procesadas aumenta un 9% el riesgo de sufrir cáncer gástrico y un 13% el de cáncer de esófago.
Los resultados no provienen de un análisis aislado, sino de una de las bases de datos sobre nutrición y salud más sólidas del mundo. El estudio se ha elaborado a partir de la cohorte EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition), considerada una de las investigaciones prospectivas más grandes a escala global con más de 450.000 participantes europeos y un seguimiento medio de más de 14 años.
Si bien no está mal darse un gustico de vez en cuando y de cuando en vez, consumir este tipo de alimentos de manera habitual puede ser extremadamente perjudicial. Es decir, es bueno el cilantro, pero no tanto…
Riesgos de comer embutidos
El análisis pormenorizado por localización anatómica y subtipos tumorales ha revelado que la relación entre la carne procesada y el tumor es especialmente notable en el cáncer gástrico de tipo intestinal, una de las variantes principales de esta enfermedad, así como en el adenocarcinoma esofágico. Los investigadores observaron que esta vinculación se mantiene firme en las distintas formas evaluadas del tumor.
Además, la investigación ha sacado a la luz un dato adicional que abre nuevas vías de estudio: una posible asociación entre el consumo de carne blanca y el riesgo de cáncer gástrico en determinados subgrupos, con especial presencia en mujeres. No obstante, los propios autores señalan que este último hallazgo requerirá de nuevas investigaciones para ser confirmado.
Como remarca la directora del estudio, Paula Jakszyn, este tipo de trabajo «contribuye a mejorar el conocimiento disponible en el ámbito de la prevención primaria y aporta información relevante para orientar futuras recomendaciones de salud pública».
NO DEJES DE LEER:
Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:
FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK YOUTUBE WHATSAPP TELEGRAM
Fuente: El Comercio
Ciudad Valencia/JB/ER
Foto: EC












