Una peculiar roca hallada en el desierto del Sahara en 2022 resultó ser un fragmento de 800 gramos que formaba parte de la corteza de Marte, y que, tras ser expulsado del planeta rojo por un impacto, arribó a la Tierra. Así lo determinó un estudio realizado por científicos que financió la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
Además, se estimó que el fragmento marciano tiene una edad de al menos cuatro mil cien millones de años, por lo que es una de las muestras de su tipo más antiguas en la actualidad. En contraste, durante ese mismo periodo, la Tierra era un planeta joven con una intensa actividad geológica en el cual probablemente existían océanos, pero que carecía completamente de cualquier forma compleja de vida conocida.
El meteorito se identificó como Teghaza 001 en referencia al nombre de la planicie de sal en Mali en donde se halló; y es diferente de las otras 435 rocas marcianas descubiertas en el mundo, ya que además de ser sumamente antiguo, conserva huellas químicas de la interacción entre los materiales de la corteza del planeta rojo y su antigua hidrosfera. Tal detalle en la roca se reveló tras una serie de investigaciones publicadas en las revistas Science y Science Advances.
NOTICIA RELACIONADA: CONCLUYE SIMULACRO DE VIDA EN MARTE TRAS 378 DÍAS DE PRUEBA
¿Cómo determinaron que la roca procedía de Marte?
Investigadores de la Universidad de Nuevo México, EE. UU., determinaron que la roca era de origen marciano por sus isótopos de oxígeno, los cuales coincidieron con los átomos de otros meteoritos del planeta rojo. Asimismo, los científicos consideraron que Teghaza 001 se trataba de un shergottito, el cual constituye el tipo de meteorito marciano más común.
Al respecto, la líder del estudio, Yang Liu, nunca presenció texturas y minerales como los presentes en Teghaza 001; y ella junto a sus compañeros de trabajo descubrieron cristales de circón en la roca.
Del mismo modo, los participantes del análisis observaron que la composición del meteorito coincidía con la mineralogía y química de al menos 13 ubicaciones en Marte.

¿De qué manera revelaron la edad aproximada del meteorito?
El coautor de la investigación, Francois Tissot, ayudó a los demás científicos a usar un método de datación basado en los niveles de estroncio y rubidio presentes en la roca. Para esto, extrajeron una muestra de Teghaza 001 que era más pequeña que una uña, y analizaron granos singulares de mineral en su superficie.
De esta manera, determinaron que la roca la alteró el agua marciana hace aproximadamente cuatro mil cien millones de años. Ante esto, Liu declaró que «solo hemos arañado la superficie».
La roca revela indicios de cómo era el Marte primigenio
Los científicos encontraron que la composición química de diminutos cristales de apatita presentes en el meteorito conserva señales de dos fuentes de hidrógeno: una procedente del interior de Marte, y otra relacionada con su antigua hidrosfera. En resumen, la roca incorpora material cuya composición ya fue modificada previamente por el entorno primitivo y acuoso del planeta rojo.
Lo que revela este meteorito es que, hace unos cuatro mil cien millones de años, ya existía un intercambio de materiales entre el magma del interior del planeta y una corteza ya modificada por el agua. También, los científicos consideran que esto permite analizar cómo interactuaban los distintos componentes geológicos de Marte durante una etapa temprana de su historia.
Aunque en la actualidad el planeta Marte tiene una superficie fría y árida, no siempre fue así. Durante miles de millones de años, su superficie experimentó transformaciones radicales, y las evidencias acumuladas por las misiones espaciales apuntan a que alguna vez tuvo ríos, lagos y posiblemente grandes masas de agua, en un paisaje posiblemente parecido al de la Tierra primitiva.
El Sahara sirve como registro geológico
Por otra parte, el Sahara sirve como registro natural de la historia de la Tierra y del Sistema Solar. En sus extensiones previamente se hallaron fósiles de ballenas que vivieron hace 40 millones de años, así como restos de dinosaurios y más meteoritos procedentes de otros planetas. Como ejemplo, en 2019 se recuperó un fragmento con una edad estimada de cuatro mil quinientos millones de años, el cual aparentemente podría provenir de un antiguo protoplaneta desaparecido, posiblemente tan grande como la Luna.
TE PUEDE INTERESAR:
Micropartículas de oro y hierro abren nuevas posibilidades para combatir el cáncer
Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:
FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK YOUTUBE WHATSAPP TELEGRAM
Fuente: VTV
Ciudad Valencia/ WS/MG













