Desde la dirección cinematográfica, la dramaturgia y la puesta en escena en teatro y televisión, Román Chalbaud logró asombrar a generaciones enteras para hacerles creer en sus ficciones.

A través de un realismo con inclinación a la alegoría para abordar hechos políticos y existenciales, el maestro abrió «un hueco profundo desde donde mirarnos», como él mismo definió en su faceta menos conocida como poeta.

 

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El 10 de octubre de 1931 nació Chalbaud en la ciudad de Mérida, un lugar del que guardaba pocos recuerdos al residir allí solo hasta los cinco años.

Sin embargo, un episodio de su infancia marcó su destino frente a la gran pantalla: la aparición del monstruo de Frankenstein, que lo aterrorizó y lo hizo huir de la sala.

Años más tarde, en una entrevista de 1982 recogida en el libro Román Chalbaud: un cine de autor de Álvaro Naranjo, el director confesó que ese suceso lo hizo consciente de que creía en aquellas imágenes que veía en el cine.

La creencia como estado mental se convirtió en el pilar fundamental de su prolífica obra. Chalbaud logró impregnar sus historias de una profunda verdad extraída de la realidad venezolana, dotándolas de la fuerza imborrable de la ficción.

 

Trayectoria entre la TV, el teatro y la gran pantalla

En la televisión, cuando el medio apenas daba sus primeros pasos en Venezuela, Chalbaud destacó rápidamente. Tras cinco años de labor en la Televisora Nacional, fue ascendido a director artístico, sobresaliendo en teleseries como El cuento venezolano televisado y Teatro en el tiempo.

Esta experiencia, sumada a su paso por los rodajes de Bolívar Films y su trabajo como asistente del mexicano Víctor Urruchúa, pavimentó el camino para su consolidación con la icónica cinta Caín adolescente (1959).

En 1967, junto a figuras como Isaac Chocrón y José Ignacio Cabrujas, fundó la emblemática agrupación El Nuevo Grupo. Durante la década de 1970, estrenó sus películas más esenciales:

 

La quema de Judas (1974)

Sagrado y obsceno (1976)

El pez que fuma (1977)

 

En estas obras retrató con maestría a personajes trágicos e inspirados en las comunidades marginadas del país. Su carrera continuó con títulos clave como Cangrejo (1982) y La oveja negra (1987). Ya en el siglo XXI, volcó su mirada hacia el cine histórico nacional con producciones como El Caracazo (2005), Zamora, tierra y hombres libres (2009), Días de poder (2011) y La planta insolente (2014).

 

Una obra que se mantiene viva

A tres años de su fallecimiento, ocurrido el 12 de septiembre de 2023, la vigencia de Román Chalbaud sigue intacta en el panorama cultural venezolano:

Próximo estreno: Su última película, Muñequita linda, dirigida antes de su partida física, será estrenada próximamente según anunció el presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Román Chamorro.

Homenajes modernos: El legado de su obra cumbre se expande con proyectos como El nuevo pez que fuma (2026), dirigida por Luis Fernández y protagonizada por Mimí Lazo.

Restauración digital: Gracias a una alianza entre el CNAC, Bolívar Films y la Cinemateca Nacional, el clásico El pez que fuma fue completamente restaurado en formato digital para las nuevas audiencias.

 

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Fuente: Últimas Noticias

Ciudad Valencia/ ER / RM

Foto: Archivo