Un lector de Sana Plena me pregunta:
«La palabra sanación, gracias al uso que se le otorga a nivel global, parece restringida a los temas vinculados a la espiritualidad: sanar el alma, el perdón, sanar la culpa, el duelo, etc. En tanto que curación ocupa el espacio referido a las enfermedades del cuerpo; sin embargo, en una época parecían tener la misma connotación. ¿Piensa Usted que todavía ambos conceptos están emparentados en el proceso oncológico o, como se deja ver, ambos tienen significados alternativos?»…
Nunca me lo había preguntado y me gustó que lo hicieran para así internalizar, en este sentido, la experiencia y el diccionario.
Esto sí me ha pasado: cuando me preguntan qué es para mí “Sana Plena” es la frase que me enseña que no solo es la curación –palabra que no uso en mi terminología personal– pero podemos hablar de cura como cuando uno se golpea y se colocó un antiinflamatorio o se aplican primeros auxilios en lo físico…
DE LA MISMA AUTORA: SANA PLENA: EN LA ALEGRÍA DE AMAR Y SERVIR (2)
Pero para mí Sana Plena y la sanación son equivalentes a ir a lo holístico, es “completo y más grande”: es no sólo que me cure físicamente, sino también de manera mental, espiritual.
¿Y por qué no en lo social, emocional, en alma, cuerpo y espíritu?
Entonces para mí curación puede venir sin sanación, es decir, me puedo curar de la enfermedad, me puedo curar de una condición, me puedo curar de una situación, pero ¿significa esto que es completa mi sanación con la curación?
No es completa si es nada más de lo físico o de lo mental, o espiritual sin que todo se integre, depende del enfoque o de la necesidad en el momento.
En cambio la sanación para mí es sanar de acuerdo a tu condición, y puedes no curarte, puede ser que vivas con un cáncer y no te cures, o vivas con una enfermedad como una hipertensión, o una condición de autismo mental, o una condición espiritual, como aquellos santos que tenían eso de los estigmas, tenían procesos físicos mentales o guerras espirituales, pero no habían sanado, su cura no la tenían, pero vivían con la condición; entonces sanación es que se puede vivir sin la curación, pero la una complementa a la otra.
La curación se puede dar sin sanación, sin algo holístico, solo mental espiritual, y la sanación se puede dar sin necesidad de que haya la cura.
Puede parecer enredado, complicado, pero si lo explicamos como un esquema de comparación: diferencias y semejanzas, se entendería mejor…
Entonces es ¡mejor vivir en Sana Plena!, sana plena para crecer, sana plena en equilibrio: alma cuerpo y mente es sanar holísticamente en la vida, en bienestar tanto desde mi ser como desde mi rodea.
Es más completo que curar, y sanar no implica que haya salido de un cáncer victoriosa, de la diabetes en remisión… sino vivir con tu proceso y vivir aprendiendo de ellos: aceptándolos.
Es abandonarse a tu fe, creencias religiosas si lo tienes, a que Dios hará el milagro, y mientras tanto seguir viviendo, y viviendo sin enfocarse en la molestia del dolor para no convertirlo en sufrimiento.
Gracias, amigo lector, por tu pregunta, que me llegó en mensaje privado a mi WhatsApp, ya que me ayudaste a difundir en esta nuestra columna la dimensión de sanación con «Sana Plena» porque la gente lo utiliza como sinónimos, es decir, que estás curada y estás sanada.
En fin, te invito a decir, pensar, sentir y actuar en el enfoque de sanación. Puede que nuestro diagnóstico sea fatal: esperar que llegue la muerte, pero con propósito de vida, de perdonar, soltar las heridas del pasado y la ansiedad de la pronta muerte, viviendo, dejando legados como la poesía, la literatura, cartas a familiares y amistades, compartir de forma presencial y virtual con la creación humana, la fauna, la flora, la naturaleza urbana también, o esperar que llegue la cura con el propósito de vivir el presente, el aquí y el ahora, siendo en cualquiera de las condiciones de vida lo más felices y en paz posibles.
¡Ya que tú y yo, todos, existimos para ser felices, para amar y servir!
***
TE PUEDE INTERESAR TAMBIÉN:
***

Aimée Torres: Licenciada en Relaciones Industriales, egresada de la Universidad de Carabobo. Coordinadora de programas de micrófono abierto para la Ruta Poética de Carabobo. Forma parte del Taller Literario Libertad Bajo Palabra y del movimiento Nos Une la Poesía. Egresada de la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla, realizadora de Talleres de EcoPoesía para niños y jóvenes, y autora del libro «Trascender en Rosa» (poesía, 2025).
Ciudad Valencia / RN








