Simpatizantes de Evo Morales anuncian la posibilidad de tomar medidas drásticas ante lo que consideran un ataque continuado en contra del exmandatario boliviano por las autoridades judiciales de ese país.

En declaraciones a radio Kawsachun Coca, el dirigente cocalero boliviano Dieter Mendoza, afirmó que en caso de detener a Evo Morales sectores sociales se unirán a las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos campesinos, quienes mantienen bloqueos de carreteras para exigir la renuncia del mandatario Rodrigo Paz.

En su participación, Mendoza fue tajante: “Si tocan a Evo Morales, esto va a convulsionar. El país va a convulsionar como no se imaginan, va a haber insurgencia en el territorio nacional de Bolivia”, e instó a los sectores del Trópico de Cochabamba a mantenerse en estado de alerta máxima y en pie de lucha.

Mendoza rechazó la decisión de un tribunal de Tarija (sur) de declarar a Morales en rebeldía y emitir una orden de captura, en el marco de un juicio en su contra por presunta trata de personas agravada, que el exmandatario y su defensa califican de persecución política.

El exmandatario no asistió a la audiencia de juicio oral programada por el caso. La Fiscalía de Tarija informó que la defensa privada no presentó justificativos por la inasistencia, por lo cual se asignaron abogados de defensa pública para asistir al exgobernante.

Actualmente, Morales permanece en la zona cocalera del Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical, resguardado por sectores campesinos. Autoridades policiales han manifestado el riesgo de enfrentamientos en caso de intentar ingresar a dicha zona, considerada el bastión político del expresidente.

 

A favor de Evo Morales

Cindy Saraí Vargas Pozo, identificada por la Fiscalía como la presunta víctima del caso de presunta trata de personas agravada, presentó un memorial ante el Juzgado Contra la Violencia hacia las Mujeres Primero de Tarija solicitando el cierre de la causa. En el documento judicial, Vargas Pozo afirma de manera reiterada: “No soy víctima, no existió hecho, como tampoco existió explotación”.

Evo Morales ha denunciado sistemáticamente ser objeto de una persecución judicial y política por parte del presidente Rodrigo Paz, señalando que el proceso por trata agravada se suma a otras investigaciones difundidas por medios locales que intentan vincularlo con presuntos hechos relacionados al narcotráfico en Estados Unidos.

Por otra parte, sectores sociales que exigen la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, como resultado, intensificaron este lunes los bloqueos de carreteras y ampliaron las protestas contra las reformas económicas del Gobierno, en una escalada del conflicto que también incluye huelgas de maestros y movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB).

NOTA RELACIONADA 

Justicia de Bolivia declara en rebeldía a Evo Morales y emite orden de aprehensión en su contra

Fuente: Ciudad CCS

Ciudad Valencia/ M.Ll