El Shallowing

La penetración superficial o el Shallowing, consiste en centrarse en la misma en lugar de en embestidas profundas durante el sexo.

Se trata de saborear las sensaciones e intensificar la experiencia concentrándose en las zonas ricas en nervios de la entrada de la vagina.

 

Considérelo la respuesta del mundo del bienestar sexual a la comida lenta: priorizando la calidad y la profundidad de las sensaciones sobre la cantidad y la intensidad.

Aquí te dejamos algunas razones del ¿Por qué esta técnica, aparentemente sencilla, causa tanto revuelo?

 

  • Mayor sensibilidad: La entrada de la vagina está repleta de terminaciones nerviosas, lo que la convierte en un punto clave para el placer. Una penetración más profunda maximiza la estimulación en esta zona, lo que resulta en una mayor sensibilidad y orgasmos más intensos.
  • Mejor comunicación: La superficialidad anima a la pareja a comunicarse más sobre lo que le hace sentir bien. No se trata solo de llegar a la meta, sino de disfrutar el camino juntos. Esto puede generar una conexión emocional más profunda y una mayor satisfacción sexual.
  • Inclusividad: La penetración superficial puede ser una excelente opción para quienes encuentran incómoda o dolorosa la penetración profunda. Permite que todos disfruten de sexo placentero sin la presión de conformarse con las nociones convencionales del «buen» sexo.

 

El Shallowing: La ciencia detrás de lo superficial

Hay evidencia científica que respalda esta excitación. Según los sexólogos, los primeros centímetros del canal vaginal contienen una alta concentración de terminaciones nerviosas, incluidas las del punto G.

Al centrarse en esta zona, la penetración superficial puede generar un placer intenso y localizado que podría pasar desapercibido con una penetración más profunda.

Además, las embestidas superficiales pueden estimular el clítoris y la entrada vaginal simultáneamente, creando una sensación dual que suele ser más satisfactoria para muchas personas que las embestidas profundas solas.

 

Consejos para empezar con el achique superficial

  • Tómalo con calma: La penetración superficial se trata de bajar el ritmo y disfrutar del momento. Empieza con embestidas lentas y suaves y concéntrate en las sensaciones que ambos experimentan.
  • Comunícate: Habla con tu pareja sobre lo que te hace sentir bien. La superficialidad es un trabajo en equipo, y la comunicación abierta es clave para que funcione.
  • Experimenta con diferentes posiciones: Algunas, como la cucharita o la postura del loto, pueden hacer que la penetración sea más fácil y placentera. Encuentra la que mejor se adapte a ti y a tu pareja.
  • Usa lubricante: Un lubricante de buena calidad puede mejorar las sensaciones y hacer la experiencia más cómoda. No dudes en usarlo generosamente.
  • Combina con la estimulación del clítoris: Muchas personas descubren que combinar la penetración superficial con la estimulación del clítoris produce un placer aún mayor. Experimenta con diferentes técnicas para encontrar la que te resulte más placentera.

 

¿Por qué no probarlo? Quizás descubras que menos es más cuando se trata de satisfacción sexual.

 

LEE TAMBIÉN: Sobergasm: cómo el sexo sin alcohol puede transformar tu placer

Ciudad Valencia/Elle India