Este sábado en las instalaciones del Complejo Editorial Batalla de Carabobo CEBAC, casa matriz del periódico Ciudad VLC, se dictó el “Taller de Formación Política y Medios de Comunicación” promovido por la Secretaria de Formación Política del PSUV Carabobo.
Este taller, dirigido a los responsables municipales de formación del partido y a los miembros del Consejo Académico Regional del PSUV, estuvo a cargo del comunicador social y fotógrafo Orlando Baquero, director regional del Centro Nacional de Fotografía (CENAF).
La pertinencia del taller radica en reconocer que la comunicación política se constituye en la herramienta estructurante que aglutina, sostiene y moviliza. En este enfoque, la comunicación no es un canal secundario para «anunciar» decisiones, sino el mecanismo dinámico mediante el cual se construye la identidad colectiva, se democratiza el poder y se articula la acción territorial.
Tres ejes de la comunicación política en el contexto actual
Baquero invitó a los presentes a enfocarse en los tres ejes de la comunicación política enm ewl contexto actual que vive Venezuela.
- Eje de organización del Partido. Es el sistema nervioso que articula la jerarquía con la militancia y las estructuras de base y en ella hay coherencia ideológica y discursiva. También transmite las directrices programáticas para asegurar un discurso coherente entre la dirección política y las diversas estructuras. Requiere de disciplina y articulación y establece canales formales de deliberación interna y vocería, evitando la exposición ante la opinión pública. Es importante la formación de cuadro, por lo que deviene en una plataforma para la pedagogía política interna, capacitando a la militancia en la construcción de argumentos para la defensa e impulso del proyecto revolucionario.
- Eje de proyección social. Da sentido a la gestión de gobierno y traduce las demandas sectoriales en agenda concreta de acciones para concretar una mejor relación ciudadanía-gobiernos. Legitimación de los principios: Genera marcos de sentido que neutralizan las narrativas hegemónicas que buscan estigmatizar la acción del gobierno bolivariano.
- Eje de empoderamiento popular. Rompe la mediación de los emporios mediáticos y redes para que las propias comunidades narren sus realidades, necesidades y luchas (comunicación comunitaria y alternativa). Contempla también el tejido comunitario y la movilización, propiciando la asamblea, el trabajo de base y la acción comunitaria directamente en el territorio (comunas). Concientización crítica: Funciona como un proceso pedagógico donde el diálogo colectivo permite pasar de la confusión individual a la concientización y acción política organizada.
Así mismo, se analizaron niveles o frentes comunicacionales en lo que actuar: Respuesta en las redes, contrapropaganda y guerrilla comunicacional o cognitiva. Reseña. Información. Documentación (representación y memoria). Todos VISUALIZAN de manera distinta y con efectos distintos.
Alfabetización visual
Según lo expuesto por Baquero, otro punto importante en este contexto es el conjunto de habilidades que permite a una persona y a un colectivo identificar, leer, interpretar, evaluar, utilizar y crear imágenes y medios visuales de manera eficaz.
«Las habilidades de alfabetización visual capacitan para comprender y analizar los componentes contextuales, culturales, éticos, estéticos, intelectuales y técnicos involucrados en la producción y el uso de materiales visuales. Una persona con alfabetización visual es tanto un consumidor crítico de medios visuales como un contribuyente competente a un acervo de conocimiento y cultura compartidos», enfatizó el fotógrafo.
El fracaso de la decapitación estratégica
Uno de los mayores errores de cálculo de quienes planificaron la operación “Determinación Absoluta” fue creer que la Revolución Bolivariana era un proyecto personalista que se extinguiría con la captura de un líder.
En este sentido, el ponente ratificó que, operando bajo una lógica vertical y fría, el enemigo supuso que, al secuestrar al Presidente Constitucional, el cuerpo social de la Nación entraría en parálisis inmediata.
«No entendieron que este proceso ha dejado de ser un rostro para convertirse en una estructura colectiva con raíces profundas en la conciencia y el territorio. La respuesta de la dirección política fue de una serenidad devastadora para los agresores. No hubo vacío de poder, ni anarquía, ni rendición», indicó.
Por el contrario, asestó, la legitimidad histórica del mandato popular se manifestó en una dirección colectiva que reafirmó de inmediato la continuidad del Estado. Mientras los centros de poder imperial esperaban el colapso, se encontraron con una verdad política ineludible: la Revolución no es un hombre, es un pueblo en ejercicio permanente de su soberanía. Esta continuidad institucional fue el primer muro infranqueable contra el que chocó la pretensión extranjera.
Cabe resaltar que mientras los centros de poder foráneos esperaban ver una nación de rodillas, dentro de Venezuela se activó una maquinaria humana que no conoce la improvisación. Las estructuras construidas durante años —Consejos Comunales, Comunas y movimientos sociales— respondieron como un solo cuerpo.
Esta coordinación no nació de la orden de un mando centralizado, sino de una conciencia organizada que permitió que la vida del país no se detuviera. El mensaje fue unificado en cada asamblea de barrio: aquí no manda el miedo, manda el pueblo organizado. El poder no fue arrebatado porque reside en la capacidad de cada ciudadano de convertirse en un cuadro de defensa cuando la Patria lo requiere.













