Sobrellevar el duelo

¡Venezuela está de duelo! el doblete sísmico vivido el 24 de junio, no solo sacudió la tierra, también movió las vidas de miles de personas que hoy lidian con el dolor de la pérdida, un dolor que debe ser abordado desde el amor, la empatía y el profesionalismo de expertos que ayuden a sostener la esperanza.

En este contexto, y ocupados en brindar herramientas de apoyo efectivas para todas las familias afectadas por los recientes sismos, el equipo de Ciudad Valencia conversó con la psicóloga clínica Fabiola Bruno, profesional con amplia trayectoria, con formación en auxilios psicológicos y psicoterapia en catástrofe.

Al introducir el tema de cómo sobrellevar el duelo, después de esta tragedia vivida por los venezolanos, Bruno expresó: «Cuando vivimos un sismo de gran magnitud, el dolor que sentimos no es un duelo común. No es solo la tristeza de perder a alguien; es el impacto de que el mundo entero, tal como lo conocíamos, se derrumbó en unos segundos».

 

Varios tipos de duelo

En este sentido, explicó que hay varios tipos de duelo, y que es necesario marcar diferencias para abordarlos adecuadamente. Por ejemplo, está el duelo por la pérdida de vidas, soporte material, estabilidad, de quienes sufrieron el mayor impacto durante el doble sismo, cuyo dolor se intensifica al ver que no pudieron hacer nada ante la furia de una catástrofe natural de gran magnitud.

Por otro lado, mencionó que las personas que están activas, en situ, desde los sobrevivientes, rescatistas, voluntarios, funcionarios, todos los que están abocados a salvar vidas, rescatar cuerpos, apoyando en diferentes actividades logísticas, médicas, seguridad, entre otras, también van a vivir un proceso de duelo, después de bajar el dinamismo que la emergencia exigió para atender la contingencia.

Resaltó, que, dada la dimensión de lo acontecido en el país, también hay un duelo nacional que sienten todos los venezolanos, aunque no hayan sido afectados directamente en el mismo grado que las zonas más devastadas, la tristeza, la desolación, el luto, irradian en toda Venezuela.

 

 

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Psicóloga clínica Fabiola Bruno.

Emociones durante el duelo

La especialista en psicoterapia en catástrofe detalló, que para entender lo que pasa en nuestras emociones, con el duelo, en un momento como el que vivimos, hay que verlo de la siguiente manera:

1. El factor sorpresa:

  • En un duelo común: A veces la muerte llega tras una enfermedad o por la vejez. Tu mente, de alguna manera, se va haciendo a la idea de lo que viene.
  • En un sismo: Todo pasa en cuestión de segundos. Estás haciendo tu vida normal y, de golpe, todo cambia. Ese impacto tan brusco deja a la mente en un estado de shock muy profundo.

2. La pérdida de nuestro lugar seguro:

  • En un duelo común: Estás muy triste, pero tu casa sigue ahí, tu cama está ahí, tu barrio sigue igual. Tienes un refugio físico donde esconderte a llorar.
  • En un sismo: El refugio desapareció o da miedo. Tu casa está agrietada, el barrio está destruido y cada vez que el suelo vibra o suena un camión fuerte, el cuerpo vuelve a sentir terror. Perdiste a tus seres queridos y, además, perdiste tu lugar seguro.
La pérdida del lugar seguro, es parte del duelo causado por los sismos del 24 de junio.

3. Demasiadas pérdidas a la vez:

  • En un duelo común: Sufres por la partida de esa persona especial, pero tu trabajo, tus objetos personales y tu rutina siguen más o menos igual.
  • En un sismo: Es un «combo» de pérdidas. Se junta el dolor de perder a alguien con haber perdido tu casa, tus fotos, tus recuerdos, tu estabilidad económica y tu rutina diaria. La mente se satura porque tiene demasiadas cosas que procesar al mismo tiempo.

4. La red de apoyo también está sufriendo

  • En un duelo común: Tus vecinos, amigos o familiares van a tu casa, te abrazan, te llevan comida y te sostienen porque ellos están bien.
  • En un sismo: Tus vecinos y amigos están igual de asustados o dañados que tú. Todos a tu alrededor están buscando agua, revisando sus casas o llorando a sus propios familiares. Es un dolor colectivo donde es más difícil encontrar a alguien que esté «entero» para cuidarte.

5. No hubo tiempo para despedidas

  • En un duelo común: Hay un velorio, un entierro, un momento para rezar, llorar juntos y aceptar poco a poco que la persona ya no está.
  • En un sismo: La emergencia, el caos y la prisa impiden muchas veces hacer los rituales tradicionales. No poder despedirse formalmente hace que a la mente le cueste más trabajo entender y aceptar la realidad.
Árbol de decisiones. Atrención psicológica breve
Árbol de decisiones. Atención psicológica breve para el manejo de las emociones.

 

«Vale destacar, que ante un desastre de estas proporciones como las que vivimos, las respuestas emocionales extremas como el miedo paralizante, hipervigilancia por centenares de réplicas, embotamiento tanto mental como afectivo y sentimientos de desesperanza profunda, no son patológicas, son reacciones normales ante una situación completamente anormal«, precisó Bruno.

 

 

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Estrategias de apoyo

La psicóloga y psicoterapeuta, Fabiola Bruno explicó, que las estrategias deben estructurarse bajo un enfoque de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) y gestión de crisis para la estabilización emocional.

En este contexto, aseguró que una de las estrategias de Contención Emocional Inmediata, teniendo como objetivo prioritario en este momento, reducir el nivel de activación fisiológica para evitar el desborde y mantener el contacto con la realidad, son las técnicas de anclaje o «Grounding» contra la disociación y el pánico:

  • Cuando la mente recrea el movimiento del sismo o la desesperación paraliza, es vital regresar al cuerpo.
  • Se recomienda el uso de la técnica 5-4-3-2-1: identificar en el entorno 5 objetos para mirar, 4 texturas que tocar, 3 sonidos que escuchar, 2 aromas que percibir y 1 sabor. Esto interrumpe el bucle del pánico y estimula la corteza prefrontal, devolviendo al individuo al presente seguro.

Por último, enfatizó que es fundamental erradicar la noción de que «llorar es derrumbarse» o que el silencio es «fortaleza». Sentir rabia, miedo extremo o un vacío profundo es la respuesta adaptativa del psiquismo procesando el choque. «El llanto o la expresión verbal deben facilitarse, nunca reprimirse», ratificó Bruno.

 

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Ciudad Valencia/María Alejandra Guevara

Fotos: Cortesía