Mientras escribíamos estas cuartillas recibimos la infausta noticia del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la mañana del pasado lunes 10 de agosto el oeste de Colombia, dejando más de 200 fallecidos y más de mil heridos, además de padres buscando a sus hijos y familiares desaparecidos; a su vez niños y niñas esperando alguna noticia sobre el paradero de sus padres.
Valga esta breve reflexión en solidaridad con el duelo que hoy embarga al hermano pueblo colombiano.

 

Damos continuidad a esta segunda crónica citando un fragmento del cuento Tres héroes, tomado de La Edad de Oro (1889), obra del grande poeta y héroe de la Independencia de Cuba José Martí.

Con esta narración queremos rendir justo tributo también a la memoria de Simón Bolívar, con motivo de haberse celebrado el pasado 24 de julio, el 243 aniversario de su nacimiento:

 

 

DEL MISMO AUTOR: A PROPÓSITO DE TRES EFEMÉRIDES Y UNA COYUNTURA HISTÓRICA (1)

 

Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino cómo se iba adonde estaba la estatua de Bolívar. Y cuentan que el viajero, solo con los árboles altos y olorosos de la plaza, lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como un padre cuando se le acerca un hijo.

El viajero hizo bien, porque todos los americanos deben querer a Bolívar como a un padre. A Bolívar y a todos los que pelearon como él porque América fuese del hombre americano. A todos: al héroe famoso, y al último soldado, que es un héroe desconocido. Hasta hermosos de cuerpo se vuelven los hombres que pelean por ver libre a su patria…

 

Bolívar, Martí y la Edad de Oro

Bolívar y Martí, Martí y Bolívar, ambos hermanados por la alquimia del verbo, en esta maravillosa obra de la literatura universal que el Apóstol de Cuba escribió para los niños de América.

Fue publicada en Nueva York entre julio y octubre de 1889, durante su prolongado exilio en Estados Unidos, donde estuvo consagrado a hacer los preparativos de la guerra de independencia de Cuba del colonialismo español, gesta heroica en la que perdería la vida en 1895.

 

Palabras de Fidel sobre Bolívar

“Tengo muy presente, y lo he tenido toda mi vida, que Bolívar fue el hombre a quien más admiró José Martí. Bolívar, Venezuela y su pueblo fueron siempre lo que más admiraron los cubanos. Bolívar, Venezuela, su pueblo y sus hazañas inspiraron siempre mis sueños de revolucionario latinoamericano”.

 

Cuba, primer territorio libre de América

Seguidamente volcamos la mirada hacia la Revolución Cubana, hazaña que en el transcurrir de más de seis décadas aún mantiene viva su vigencia tras el logro de hacer de Cuba el “primer territorio libre de américa”.

Destacamos que Fidel, el Che y Martí son ejemplos permanentes de lucha, cuyas vidas y obras siguen inspirando a Nuestra América toda, muy especialmente en la actual coyuntura histórica en la que los pueblos de Latinoamérica y el Caribe se sienten de nuevo amenazados por la bota de nuestros enemigos del Norte, quienes desde el pasado 3 de enero pretenden convertir a Venezuela en su Estado 51.

Pareciera que olvidan muy fácilmente que por nuestras venas corre gloriosamente sangre de  Libertadores de Naciones, llámense Bolívar, Sucre y Miranda, héroes de nuestra guerra de Independencia.

Asimismo, a estos canallas y miserables les recordamos que Miranda participó en la guerra de Independencia de Estados Unidos, y también fue general del ejército durante la Revolución Francesa,  quedando grabado su nombre para la posteridad en el Arco del Triunfo en París.

¡Venezuela se respeta!

 

 

El gran recibimiento de héroes a los “Barbudos” en la Habana

Luego de sortear muchos  impedimentos, el 1ro de enero de 1959 marca el triunfo de la Revolución Cubana de la mano de los combatientes del Movimiento 26 de Julio, liderado por Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos.

Tras años de lucha armada del ejército rebelde en la Sierra Maestra logran dar al traste con la dictadura de Fulgencio Batista, respaldada por Estados Unidos, quien en horas de la madrugada abandona Cuba rumbo a la República Dominicana.

Ese histórico día, los jóvenes “barbudos”, entran triunfantes en La Habana, siendo recibidos como héroes por una multitud eufórica que los aclamaba en las calles, simbolizando de esta manera la victoria del pueblo cubano sobre la tiranía del depuesto dictador que había tomado el poder mediante un golpe de Estado en 1952.

 

Fidel y el Diario del Che en Bolivia: una introducción necesaria

En el Diario del Che en Bolivia, Fidel realiza un minucioso recorrido por sus páginas, donde destaca las anotaciones diarias que el Che hacía en su cuaderno, lo que le sirvió después para escribir sus magníficas narraciones históricas de la guerra revolucionaria en Cuba:

 

Esas anotaciones, no escritas propiamente para la publicación, le servían como instrumento de trabajo para la evaluación constante de los hechos, las situaciones y los hombres…

El Diario del Che quedó en poder de Barrientos, que de inmediato  entregó copia a la CIA, al Pentágono y al gobierno de Estados Unidos… Pocas veces en la historia, o tal vez nunca, una figura, un nombre, un ejemplo, se han universalizado  con tal celeridad y apasionante fuerza

Los imperialistas yanquis temen la fuerza de ese ejemplo y todo lo que pueda contribuir a divulgarlo. Es el valor intrínseco del Diario, expresión viva de una personalidad extraordinaria, lección guerrillera escrita al calor y la tensión de cada día, pólvora inflamable, demostración real de que el hombre latinoamericano no es impotente frente a los esclavizadores de pueblos y sus ejércitos mercenarios, lo que les ha impedido hasta hoy darlo a la publicidad…

La forma en que llegó a nuestras manos este Diario no puede ser ahora divulgada: baste decir que fue sin mediar remuneración económica alguna, contiene todas las notas que escribió desde el 7 de noviembre de 1966, día en que el Che llegó a Ñancahuazú, hasta el 7 de octubre de 1967, vísperas del combate de la quebrada del Yuro…

Constituyó una fatigosa tarea desentrañar la letra pequeña y difícil de la escritura, lo que se realizó con la participación laboriosa de su compañera Aleida March de Guevara”.

 

 

Conversatorio sobre el Che lector de poesía

Recordamos que hace ya muchas lunas y soles (octubre de 2017, si la frágil memoria no nos traiciona), fuimos invitados por un sindicato de Valencia a un conversatorio con motivo de conmemorarse un aniversario más de la caída en combate del Che.

Ese inolvidable domingo a media mañana, el modesto auditorio donde se realizaría la actividad lucía abarrotado de obreros y una treintena de camaradas que habían hecho su pasantía durante la lucha armada de los años 60.

A través de la pantalla del Video Beam se podía ver la famosa foto del Che donde aparece posando sobre unas ramas en lo alto de un frondoso árbol, en el que milagrosamente logra mantener el equilibrio.

De sus labios entrevemos que brota un habano cubano, mientras de su espalda observamos que se asoma el cañón de un fusil, y en una de sus manos sostiene un libro, el cual lee ensimismado, absorto en la lectura.

 

El Che poeta y la subasta de sus diarios

Destacamos que el personaje que nos ocupa era un ávido lector, rayano en la bibliofilia, al extremo  que al ser revisado su morral por un agente de la CIA y tres oficiales bolivianos con uniformes de rangers (entrenados en la escuela de las Américas), estos no  encuentran entre sus pertenencias alimentos enlatados ni nada comestible, sino 12 rollos de película, una veintena de mapas corregidos con lápices de colores, una radio portátil que hacía tiempo que no funcionaba, un par de agendas (con las anotaciones que póstumamente serán publicadas como “Diario del Che en Bolivia) y un cuaderno verde.

En agosto de 2002 el destacado intelectual mexicano Paco Taibo II, gran estudioso del mítico personaje, obtuvo una copia del hasta ese momento desconocido cuaderno verde. Se trataba de 150 páginas con poemas de sus autores favoritos: Pablo Neruda, León Felipe, Nicolás Guillén y César Vallejo.

Taibo II nos relata magníficamente el histórico episodio:

 

Los diarios del Che terminarán, después de pasar por varias manos, en una caja fuerte en las oficinas de Inteligencia Militar del ejército boliviano, se montará una operación destinada a falsificarlos, que se frustrará cuando una copia sea robada por el ministro del Interior boliviano y llevada a Cuba, y del Diario del Che en Bolivia se hagan ediciones millonarias en todo el planeta…

A mitad de los años ochenta los Diarios volvieron a ser noticia cuando la famosa casa británica Sotheby`s anunció que en breve subastaría los Diarios originales del Che y propuso la cifra de 250 mil libras esterlinas como estimación de su valor… En junio del 84 Sotheby’s suspendió la subasta ante las repetidas demandas del gobierno boliviano por un lado y los señalamientos públicos de la viuda del Che…

 

Al final del extenso ensayo el escritor mexicano se hace varias preguntas:

 

¿Por qué el Che se había tomado la molestia de copiarlos o recordarlos?

¿Por qué había omitido a los autores?

¿Por qué copiar poemas en un cuaderno?

 Posiblemente la escritura del cuaderno se había iniciado al final de su estancia en Dar es Salaam, después de la campaña del Congo en el 65, quizá en la larga espera en Praga antes de los entrenamientos en Pinar del Río (Cuba).

La libreta era un cuaderno con letras en árabe en la portada…

 

Finalmente, culminamos esta travesía con un poema épico del Che, titulado Vámonos, ardiente profeta de la aurora. Fue escrito en el rancho de Choleo en México, donde los combatientes estaban entrenando militarmente.

Está dedicado a Fidel, “el cual nunca le entregó porque pensaba que no fuera bueno y no quería que tuviera otro destino que el de servir de recuerdo”:

 

Vámonos,

ardiente profeta de la aurora,

por recónditos senderos inalámbricos

a liberar el verde caimán que tanto amas

 

Y si en el camino se interpone el hierro

pedimos un sudario de cubanas lágrimas

para que se cubran los guerrilleros huesos

en el tránsito a la historia americana

 Nada más.

 

¡Salud, Poetas!

 

***

TE INTERESA:

Caricaturista Juan Carlos Fernández presentó su libro Pandemia & Pandemónium

 

***

 

Mohamed Abí Hassan-taller de cine-Edgar Narváez

Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).

Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.

 

Si quieres ampliar y conocer más noticias como esta, síguenos en nuestras distintas plataformas digitales:

FACEBOOK       INSTAGRAM       TIKTOK       YOUTUBE       WHATSAPP       TELEGRAM

 

Ciudad Valencia/RN