Ultraderecha entra en crisis

El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, reveló una carta enviada por el patriota cooperante VIP que expone la desesperación de la ultraderecha venezolana ante la reactivación de la licencia de operaciones de la petrolera estadounidense Chevron en el país.

 

La misiva, leída por Cabello, describe cómo la administración estadounidense, en negociaciones de alto nivel con el Gobierno Bolivariano, decide revertir la suspensión impuesta apenas cuatro meses atrás. “Brother, la Casa Blanca ha remitido esta semana la licencia que permite a Chevron operar en Venezuela”, señala el texto, que además destaca que el giro responde a intereses estratégicos y energéticos de EE. UU., más allá de los berrinches ideológicos de la oposición.

 

Según el cooperante VIP, la aprobación se concretó en una reunión privada entre Donald Trump, Marco Rubio y Stefin Miller, donde se discutieron temas como la cooperación del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, en vuelos de repatriación y el papel de Chevron en garantizar el suministro petrolero al mercado norteamericano.

 

LEE TAMBIÉN: GOBIERNO NACIONAL LLAMA A LA NUEVA OPOSICIÓN A TRABAJAR DE VERDAD POR VENEZUELA

 

Este movimiento ha dejado a la ultraderecha venezolana en estado de conmoción. “Los ‘Crazycubes’ presionaron a Trump para bloquear la extensión de la licencia, amenazando con sabotear su ley fiscal”, revela la carta. Sin embargo, los intereses energéticos prevalecieron y dejan a los sectores más radicales de la oposición sin argumentos y con lágrimas en los ojos.

 

Cabello enfatizó que “los habladores de paja pueden decir lo que quieran. Solo Trump, el Gobierno venezolano y Chevron saben las condiciones y el alcance del acuerdo”.

 

A su vez, la carta hace referencia a la caída política de María Corina Machado, apodada “La Chik-Flada”, quien ha quedado sepultada en el basural de la historia, como símbolo de una oposición violenta y desconectada de la realidad nacional e internacional.

 

La continuidad de Chevron en Venezuela no solo representa una victoria diplomática para el Gobierno nacional, sino también una bofetada a la ultraderecha que, mientras clama por sanciones y aislamiento, observa cómo sus aliados internacionales priorizan el pragmatismo sobre la ideología.

 

 

TE INVITAMOS A LEER Y COMPARTIR: MADURO CONVOCA A LA JUVENTUD A LIDERAR OFENSIVA COMUNICACIONAL POR LA VERDAD DEL PAÍS

Ciudad Valencia/VTV