La Urbanización La Isabelica es uno de los complejos habitacionales planificados más emblemáticos, grandes e importantes de la ciudad de Valencia y de Latinoamérica. Ubicada en la Parroquia Rafael Urdaneta del municipio Valencia, representa un hito dentro del urbanismo moderno venezolano del siglo XX.
Origen e Historia
Los Terrenos
Antes de su construcción, los terrenos de aproximadamente 190 hectáreas pertenecían a una extensa finca de vocación agrícola y ganadera llamada «La Isabela» (o fundo «La Isabelica», ubicado en la antigua jurisdicción del Municipio San Blas).
Su propiedad pasó por diversas manos a lo largo del siglo XIX y XX a través de distintas sucesiones (llegando a pertenecer, por ejemplo, a figuras como el jurista y docente Julián Viso).
Justo antes de que el Estado venezolano adquiriera los terrenos para dar paso a la construcción de la gran urbanización obrera en 1965, el fundo pertenecía legalmente a la sucesión Rauber Avendaño, a la sucesión de Benacerrat Coriat (compañía anónima en comandita Sucesores de Abraham Benacerrat Coriat) y a un grupo de propietarios e inversionistas particulares entre los que figuraban Juan Carmona, Oscar Guruceaga, Eugene Capuccio, Raúl Zarikian, Salvador Salvatierra Salas, Aníbal Montenegro, Arturo Camacho y Miguel Ángel Senior.
De acuerdo al trabajo de investigación coordinado por Luisa Bethencourt sobre La Isabelica, en cuanto a Urbanismo y Vulnerabilidad: “El Banco Obrero compra en septiembre de 1965, 260 hectáreas en dos lotes a la sucesión Rauber Avendaño y a la Sucesión de Benacerrat Coriat, los fundos Isabelica e Isabelica Abajo. Ubicación que fue producto de una larga discusión entre el MOP y el Banco Obrero. Ya que si bien resultaba la ubicación ideal por su proximidad a la Zona Industrial, presentaba como límite estar en la sur de Valencia que tiene como punto vulnerable ser inundable”. (1)
¿Qué producían?
Históricamente, estos amplios terrenos ubicados en los Valles de Carabobo (con extensiones que se extendían desde las cercanías del río Cabriales y el antiguo casco de San Blas hasta las riberas del Lago de Valencia y Flor Amarillo) poseían una marcada vocación agrícola y pecuaria.
Funcionalmente, el fundo operaba bajo la explotación tradicional de la zona, destacando la cría de ganado (actividad ganadera) y el cultivo de frutos y rubros de uso agrícola local propios de las haciendas periurbanas del centro del país antes de ser absorbidos por el acelerado proceso de industrialización y expansión urbana de la Valencia de mediados del siglo XX.
Fundación
La Urbanización La Isabelica fue inaugurada oficialmente el 25 de noviembre de 1965 (bajo la presidencia de Raúl Leoni), como respuesta del Estado —a través del Banco Obrero— para satisfacer la masiva demanda de viviendas dignas destinada a la clase trabajadora vinculada con el crecimiento de la cercana Zona Industrial de Valencia.
En su proyecto original, fue concebida bajo un concepto vanguardista de urbanización satélite autosuficiente, capaz de albergar inicialmente a más de 62.000 habitantes.
Organización y Diseño Urbanístico
El diseño de La Isabelica se estructuró originalmente bajo el esquema de Unidades de Desarrollo (UD), las cuales posteriormente pasaron a ser conocidas popularmente como sectores.
- Sectores: Cuenta con un total de 13 sectores numerados.
- Viviendas: El plan contempló la edificación combinada de casas unifamiliares y complejos multifamiliares. Alberga cerca de 4.775 casas y 3.659 apartamentos distribuidos en 93 edificios (bloques).
- Islas y Espacios: Su distribución interna contempla islas laterales de carácter residencial y una gran isla central orientada a las actividades deportivas, comerciales y culturales.
«Según se registra en ’60 años del Banco Obrero’ (1988) en La Isabelica se comenzaron a aplicar enfoques inspirados en las nuevas ciudades (new towns) inglesas y, específicamente, en el plan desarrollado para Hook donde se plantean Unidades de Desarrollo (UD) como contrapartida al criterio tradicional del urbanismo por cuadras, con densidades bajas en el perímetro que se incrementan a medida que se acerca al centro» (1)
Vida Cultural y Social
La Isabelica no solo destaca por su masiva infraestructura, sino por el fuerte sentido de identidad y arraigo de sus habitantes:
- El Ateneo Popular de La Isabelica: Fundado en 1993, ha sido un bastión fundamental para el desarrollo artístico, educativo y cultural no solo de la parroquia, sino de municipios vecinos como Los Guayos y San Diego, ofreciendo espacios para la música, la danza y las artes escénicas.
- Semillero de talentos: Históricamente, la comunidad se ha ganado el reconocimiento de ser una «ciudad modelo» de donde han surgido destacados deportistas, músicos, académicos, artistas y profesionales que aportan al desarrollo de Venezuela.
Retos Contemporáneos
Con el paso de las décadas, al igual que muchas grandes urbanizaciones masivas del país, La Isabelica ha enfrentado importantes desafíos relacionados con el mantenimiento de los servicios públicos, la infraestructura de los bloques y la vialidad. A pesar de los altibajos socioeconómicos experimentados a lo largo de los años —incluyendo periodos de fuerte conflictividad social y política—, la comunidad se mantiene activa a través de su tejido social, operativos de autogestión vecinal y planes gubernamentales de recuperación integral de espacios públicos.

MÁS DE CIUDAD A ESCALA | URBANIZACIÓN MICHELENA DE VALENCIA
Fuentes: Fundación Arquitectura y Ciudad/Grupos en Facebook
Ciudad Valencia/LSFLC







