“Quienes hoy claman la invasión de los marines gringos en nuestro país, para que caiga el gobierno, no saben lo que dicen, no tienen idea de lo que están clamando para nuestra Venezuela”; expresó con angustia Gloria Rivas Olivo, enfermera venezolana que prestó sus servicios en la misión de socorro que envió Venezuela a la República Dominicana durante la invasión de los marines norteamericanos en el año 1965.
Esta mujer, cuyo espíritu aguerrido se confunde en su cuerpo frágil y mirada dulce, contó a sus 82 años que vivió la desgarradora experiencia de servir en tiempos de guerra en una nación hermana, que como muchas fue asechada por la ambición del imperio norteamericano, por el afán de extender su hegemonía en el mundo entero.

Ustedes no se imaginan como esos marines se meten en las casas, golpean y violentan a las familias sin piedad, rompiendo la armonía de sus hogares, invadiendo no solo sus viviendas, también sus vidas, su tierra, sus países. Por esto y más digo que quienes ven a los marines gringos como salvadores no saben lo que dicen, aseveró Gloria Rivas Olivo.
¡Que vengan los Marines!
Al ahondar en la historia de Gloria como enfermera de la Patria que brindó su apoyo humanista a los hermanos dominicanos, conocimos que Gloria caminó entre centenares de muertos y heridos, entre la putrefacción que despide la muerte y la indolencia del enemigo.

Ella, testigo viviente de aquella invasión, evidenció atrocidades por parte de los marines norteamericanos y la dura realidad que viene implícita en la ocupación “a juro” de un territorio que se resistía a la irrupción de los gringos.
Los hechos narrados están inmortalizados en notas de prensa presentadas por Gloria Rivas, noticias que fueron redactadas por los principales medios de comunicación de Venezuela y de la República Dominicana en el mes de mayo de 1965. Ellas relatan la cruda situación que médicos y enfermeras (venezolanos) de la Comisión de Paz de la Organización de Estados Americanos (OEA), y de la Cruz Roja internacional vivieron en Dominicana.
Otras voces
Entre las experiencias relatadas en los medios de comunicación resalta una en particular, contada por la propia Gloria Rivas Olivo y descrita en la prensa por el doctor Luis José González Herrera, jefe de la División de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela:
“El personal prestó apoyo a heridos de ambos lados, vacunó a seis mil dominicanos y aun así fue sometido a vejámenes por parte de las tropas de ocupación, paracaidistas e infantes de marina”.




¿Qué marcó su llegada a Dominicana?
“Recuerdo que al llegar, había un bombardeo, la destrucción era terrible. El momento de más difícil trance, fue cuando un anciano que había sido alcanzado por un proyectil en la cabeza, expiró en mis brazos, eso nunca lo olvidaré”.
“Todas las noches, eso era bombardeo, pánico, terror !Hay no! yo no quiero eso para Venezuela; y de verdad le pido a Dios de todo corazón que eso no suceda aquí, porque eso es horrible, la mortandad, heridos e insuficiencia de medicinas, alimentos y la destrucción, eso no podemos pedirlo para nuestro país”.
Después de revivir tales vivencias, la enfermera Gloria Rivas Olivo expresó:
“Por esto no puedo entender que los propios venezolanos pidan a gritos que vengan los marines gringos a invadirnos y a tumbar el gobierno, eso solo lo puede desear un apátrida”.


Experiencia venezolana
Para la profesional de la salud, no era la primera vez que participaba en comisiones de ayuda para atender heridos de guerra; ella estuvo en El Porteñazo, Puerto Cabello, en el año 1962.
Contó que, en ese entonces, en Puerto Cabello murieron unas 400 personas y estimó unos 700 heridos; dijo que la mayoría eran jóvenes tanto por el lado de las Fuerzas Armadas, como de la izquierda insurreccional venezolana, recordó que eso fue durante el gobierno de Rómulo Betancourt.
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Ante lo vivido, Gloria hizo un llamado a todos los venezolanos a concentrar esfuerzos para mejorar el país, rescatar la humanidad, los valores, el amor y sentimiento patrio por la defensa de Venezuela, “El mejor país del mundo”, concluyó.
María Alejandra Guevara Chirinos / Ciudad Valencia
Fotos y reproducciones Arístides Córdova / www.centro.com.do












