a Freddy Cortez y Leonel Marín,
cineastas y amigos.
Con esta cuarta entrega finalizamos nuestra travesía por los talleres de cine realizados recientemente en diferentes espacios de la capital del estado Aragua, contando con la participación de Daniel “Hippie” Peña, Nelson Escalona y Rubén Serrano, como facilitadores.
El próximo año, el Teatro Ateneo de Maracay, declarado patrimonio arquitectónico tangible de la Nación y patrimonio cultural del estado Aragua, arribará a los 100 años de su fundación, y según lo prometido por la actual gobernadora, su reapertura se realizará próximamente.
Apuntamos que en 2006, a través de nuestro fondo editorial, editamos un calendario sobre los íconos culturales de Maracay, destacando una breve reseña sobre esta obra de vieja data, de estilo neoclásico, con marcada presencia del arte floral.

Esta joya arquitectónica, desde el 2013, ha sido objeto de diferentes trabajos de rehabilitación y modernización, contando con la aprobación de cuantiosos recursos para su culminación, cuestión que se ha postergado indefinidamente pese a las promesas de los sucesivos gobernantes, llevando a que diferentes personalidades representativas del quehacer cultural aragüeño levantaran su voz exigiendo su pronta reapertura.
Luego de la rueda de prensa celebrada el pasado miércoles 27 de agosto, frente a esta edificación, en la que participaron en representación de los artistas de la danza, la música, el cine y el teatro, Daniel Peña, Nelson Escalona, Rubén Serrano, Yazmín Uzcátegui y Antonio Salazar, tuvimos oportunidad de conversar en un café cercano con el reconocido cineasta, Nelson Escalona, quien accedió a compartir con nosotros algunos aspectos relacionados con su larga trayectoria en el ámbito político-cultural:
“Yo me inicié en el cine a la edad de 24 años. Realicé varios talleres en la UCV en la década de los 80 y estudié en Cuba en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), fundada por García Márquez. Luego, mi pasión por el séptimo arte me llevó a fundar el cine club itinerante “Luz de la Vida” (Fundacine de Aragua), lo cual me permitió recorrer todo el estado Aragua con esta modalidad de difundir el arte cinematográfico.
Llevo 40 años realizando con los demás compañeros de la Red de Cine Aragua, de la cual soy el presidente encargado, la celebración por todo lo alto del Día Nacional del Cine.
Como productor tengo en mi haber la realización en Súper 8 de los cortometrajes: UN COTIDIANO PASEO, El FLAUTISTA, HOLA MUJER. También, en 16 mm, TACARIGUA, AGUA DE OTRA COMARCA, y en 4K, SIRENA DE AYER, entre otros.
Actualmente, como Comunicador Social por la UBV, desde 2020 imparto en UNEARTE las cátedras de Filosofía del Arte, Producción de Cine y Discurso Audiovisual I y II.
En el ámbito político comencé a militar en el PCV a los 12 años, Después estuve en el MAS, y con el Grupo Conflicto tomamos los sectores 1, 2 y 3 de Caña de Azúcar. Por último, como militante del PRV-Ruptura estuve durante las décadas de los años 80 y 90 participando en el conflicto de las textileras de Maracay…

Siguiendo este orden de ideas resulta oportuno traer también a colación fragmentos de la entrevista realizada a Daniel “Hippie” Peña, hace varios años, en el programa EN EL AIRE conducido por Antonio Di Gianpaolo, a modo de antecedente del drama vivido por los artistas aragüeños con el cierre de esta suerte de ágora ateniense:
“…El Ateneo está en un estado que por fuera es bonito, pero por dentro no hay nada. Está el escenario que lo reconstruyeron, lo hizo una empresa que es la única que ha cumplido, y (está) la tramoya…esa empresa no ha seguido trabajando porque le deben mucho real… El Ateneo tiene seis años cerrado; se cerró para ser remodelado. Allí estaba el señor Otero, él estuvo un tiempo pero murió. Luego se le entregó a otra gente, se le puso sillas de esas que usan en las clínicas (?), y la gente no podía ver una obra de teatro o escuchar música porque las sillas se movían, hacían un ruido molesto (Peña emite un sonido onomatopéyico).
La gente comenzó a “revirar” y se decidió cerrarlo para reconstruirlo. Esto fue durante el gobierno de Tarek (El Aissami, gobernador del estado Aragua, del 27 de diciembre de 2012-al 4 de enero de 2017). Después vino Marcos Torres, pero no se hizo nada. Lo cierto es que el Ateneo por fuera es muy bonito, pero por dentro no hay nada, es un cascarón. Lamentablemente uno no encuentra qué decir, porque ese es el escenario donde se puede llegar a la gente del barrio El Carmen, del barrio Bolívar, de La Coromoto, que son los que pueden pagar la entrada barata a un teatro.
Esa es la experiencia que tenemos, porque yo llegué a trabajar allí, yo era un empleado contratado, que me pagaban por taquilla. Si se hacían dos mil “bolos”, me daban quinientos, esto para la época, hace diez años.
Pero es que el Ateneo siempre fue una escuela para muchos de nosotros. Allí estuvo el maestro Enrico Terrentín (conocido como “El mago de las luces” y uno de los padres del movimiento de los cineclubes en Aragua), quien nos enseñó iluminación y a trabajar el sonido; nos convirtió en artistas porque nos formó. Unos se fueron por el teatro, otros se fueron por la música, yo me fui por una cosa que aprendí allí. A mí me gustaba el cine desde niño y allí funcionaba el cine.
Una vez, en mi casa, cuando llegó la televisión en blanco y negro, que era redonda la pantalla, yo dañé el televisor para ver cómo se metían esos “hombrecitos” dentro de la pantalla, y eso le pasó a mucha gente (risas). Ese era el único televisor que había en el barrio donde yo vivía.
Entonces, cuando descubro el Ateneo y empiezo a ver cine italiano y cine gringo, me encantó el cine, y eso fue lo que yo decidí aprender. Yo quería aprender a hacer cine, a hacer fotografía; entonces el ateneo ha sido mi escuela.

Antonio Di Gianpaolo: Google dice que Gómez inauguró el Ateneo de Maracay el 24 de junio de 1926… el Ateneo estuvo cerrado desde la muerte de Gómez en 1935, hasta 1968, o sea que no es nuevo eso de los cierres, siendo reactivado por grupos culturales de la región aragüeña. El edificio fue nuevamente cerrado en 1989 y recuperado en 1995. Falta actualizar aquí que fue nuevamente cerrado hace seis años…
Si hubiésemos invitado a los otros cultores que están en este equipo de trabajo, protestando por la paralización del Ateneo, llamando la atención sobre la necesidad que los trabajos se adelanten y se culminen, cada quien hubiera podido contar una experiencia diferente a la tuya, porque ese es un espacio que sirvió como área de exposición para teatro, para canto, para manifestación de distintas artes escénicas y de danza y de baile.
En fin, es verdad que es pequeño tanto en aforo, no lo puedes comparar con el Teatro de la Ópera en cuanto a escenario, pero aún con sus dimensiones reducidas, en el espacio que tiene y que cuenta, ha servido para la presentación de innumerables actividades culturales a lo largo del tiempo, en la ciudad de Maracay.
¿Quiénes más los acompañan a ustedes en este reclamo y en esta exigencia?
DHP: Mira, somos un grupo muy grande. Por cada sector del movimiento hay dos personas acompañándonos: María Colmenares por los cuentacuentos, varios profesores; por teatro está Rubén Hoya; por el cine estoy yo, Nelson Escalona, alias “El Teórico”, y Rubén Serrano, somos los batalladores. En estos días nos dijeron que éramos Los Tres Mosqueteros, porque tenemos tantos años peleando por el ateneo, hasta salimos en un video.
Por todas las áreas, poesía tiene tres. César Liendo, el director de cultura de la UCV, está allí; está la gente de danza nacionalista, ballet y danza moderna, que también nacieron en este ateneo… y la nueva generación, que nos sorprendió mucho a todos nosotros, que los estudiantes de la Universidad de las Artes vino a acompañarnos. A los muchachos de UNEARTE nosotros no les dijimos: “vengan aquí”. No, no, ellos vinieron a acompañarnos. “¡Nosotros queremos que abran el ateneo!”, dijeron.
ADG: Ahora que tú estás hablando, el Teatro Ribas de la Victoria tiene una suerte parecida a esta, pero mucho más años. El teatro Ribas desde principios de siglo creo que está, de finales de Tablante o principios de Didalco Bolívar, lo planificaron. Está la fachada, pero está vacío por dentro.
DHP: Sí, es verdad, creo que tiene más tiempo cerrado que el ateneo, y nadie le ha metido la mano, nadie ha dicho nada…
Finalmente, compartimos con la comunidad cultural aragüeña parte de un texto difundido por la Red de Cine Aragua, titulado POR EL REGRESO DEL CINE ARTE ATENEO:
“La Red de Cine Aragua se une al beneplácito de los artistas y cultores de Aragua, y de toda nuestra ciudadanía, por la reapertura del Teatro Ateneo de Maracay. El Teatro Ateneo cumplirá 100 años en 2026, pues fue inaugurado en 1926 por iniciativa del general Juan Vicente Gómez, y conocido originalmente como Teatro Circo Maracay. Teatro, ópera, conciertos, danzas, todas las artes tuvieron acogida en su escenario, en sus camerinos, en sus pasillos y en su foyer.
Nosotros rescatamos su centenaria tradición cinematográfica, pues desde su apertura fue un cine donde se pasaban las películas mudas de la época, para la familia Gómez y sus allegados, así como para un distinguido público que abarrotaba sus 240 butacas.
Arriba, en los palcos de honor, era donde se acomodaba la familia Gómez para ver a Chaplin, a Buster Keaton y donde se armó un escándalo cuando Hedy Lamarr apareció nadando desnuda en la película Éxtasis, de Gustav Machaty, en 1933
Todas las grandes películas de la historia del cine mundial desfilaron por aquí, en el Cine Arte Ateneo, que tenía funciones los miércoles y domingos, a las 7 y a las 9. Fueron noches de descubrir a Tarkovskly, a Kurosawa, a Fellini, a Bergman, a los grandes autores latinoamericanos, y por supuesto, también a los venezolanos.
El noble Enrico Terrentín, cuyo nombre debe llevar el teatro en su reapertura, era el eterno proyeccionista, y quienes programaban las películas fueron Santiago Rojas, Freddy Cortez y Óscar Reyes Matute.
Foros, talleres, festivales, producciones, el cine giraba en torno al hermoso y pequeño teatro, y el Cine Arte Ateneo era su motor, por donde merodeábamos siendo unos muchachos Daniel Peña, Nelson Escalona y Rubén Serrano, junto con tantos inolvidables que no caben en este breve espacio.
El futuro es hoy, desde antes de la reapertura.
Desde la Red de Cine Aragua estamos proponiendo tres ejes programáticos para el cine nacional, enmarcados dentro del Plan Nacional de Cinematografía del Ministerio de la Cultura y el CNAC, que en Aragua debe tener su punto de encuentro en la reapertura del Cine Arte Ateneo.
LEE TAMBIÉN: “A propósito de tres talleres de cine (3)”
1.- DIFUSIÓN ALTERNATIVA
Reabrir el Cine Arte Ateneo en sus funciones de miércoles y domingos, para seguir ofreciendo a nuestros ciudadanos lo mejor de la cinematografía universal y Latinoamericana, como se hace en la Cinemateca Nacional, en el Trasnocho Cultural y en el CELARG, por ejemplo.
Nuestro cine necesita nuevos espacios, aparte de los circuitos comerciales, y el Ateneo ha sido históricamente un enclave para el cine venezolano y sus autores y autoras. Festivales, muestras, el Cine Arte Ateneo es el paraguas para todas esas iniciativas que buscan fortalecer el Plan Nacional de Cinematografía.
2.- FORMACIÓN PERMANENTE
El Teatro y el Cine Arte Ateneo deben ser un espacio de formación permanente para estudiantes de cine y realizadores emergentes. Talleres de guión, fotografía, producción, actuación para cine, dirección, deben tener allí una presencia fuerte, vital.
3.- PRODUCCIÓN EMERGENTE
Un espacio para el encuentro de los realizadores emergentes y estudiantes de cine de nuestras universidades. Aprovechando las nuevas tecnologías, fortalecer el encuentro entre cineastas emergentes y estudiantes de cine con los cineastas y realizadores de más experiencia. Los estudiantes deben ver sus películas en pantalla grande, poder dialogar, crear, discutir, y el Cine Arte Ateneo debe ser el espacio fértil para esa eclosión de nuestra cinematografía.
¡Son 100 años de cine en el Ateneo de Maracay. Esa tradición debe seguir!
(Continuará). ¡Salud, Poetas!
***

Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).
Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.
Ciudad Valencia










