¡El cine es
trinchera de lucha!
Carlos Azpúrua
Confieso que no sé por dónde comenzar esta crónica cinéfila. En verdad me siento literalmente asaltado por los recuerdos de camaradas y amigos reunidos en torno a esta rara pasión marcada por diferentes espacios que se agolpan en mi mente, todo ello como pretexto, tal vez, para encontrarnos de nuevo en los diferentes talleres de cine impartidos recientemente y así volver a compartir la magia del instante.
Me refiero a personajes de la valía de Daniel “Hippie” Peña, fotógrafo de arte, productor, realizador y cine-clubista, con más de 40 años de presencia en el cine club de la Facultad de Agronomía de la UCV. Todo ello sumado a su militancia revolucionaria desde la adolescencia, con pasantía por el Cuartel San Carlos.
De igual modo, a Nelson Escalona, alias “El Teórico”, reconocido cineasta, docente de UNEARTE y organizador de los diferentes talleres patrocinados por el CNAC en el estado Aragua. Además, al igual que Daniel Peña, consecuente luchador durante la gesta revolucionaria librada en las décadas de los años sesenta, setenta y ochenta.
También a Rubén Serrano, destacado cineasta, con estudios realizados en Rusia, docente de UNEARTE, de la Universidad Bicentenaria de Aragua y formador, junto con los dos adalides del cine aragüeño antes citados, de las nuevas generaciones de realizadores del país.
A esta suerte de Tres Mosqueteros del Cine de Aragua, respaldados por una trayectoria de más de cuatro décadas en este mágico oficio, queremos expresarles también nuestra solidaridad por estar siempre prestos a alzar sus voces para defender los diferentes espacios culturales en los que coincidimos muchas veces.
Muestra de ello fue la exigencia que hicieron, a las autoridades regionales pasadas, pidiendo la pronta reapertura y rendición de cuentas del icónico Teatro Ateneo de Maracay (TAM), patrimonio arquitectónico y cultural de la nación, según noticia publicada por Crónica Uno, con fecha 10 de agosto de 2022:

Lo que estamos peleando es la reapertura del teatro, en el cual muchos de nosotros nos formamos como artistas, como creadores. Todo eso se ha perdido allí. Seis años cerrado y solo maquillaje. Daniel “Hippie” Peña.
Es inaudito que mientras Gómez tardó cuatro años en ver la obra concluida, los maracayeros tienen 6 años con el teatro cerrado y que hoy está vacío”. Nelson Escalona
Otra de las voces que se alzó para exigir la reapertura del teatro fue la del artista plástico Antonio Cabezas, muralista español radicado en Aragua desde muy joven y autor de La Corte de los Milagros, un mural que por años dio la bienvenida a la entrada del TAM:
Se ha gastado una gran cantidad de dinero en elementos menores y se ha utilizado la palabra restauración cuando en realidad lo que se ha hecho es una intervención, que por cierto nunca fue consultada a nadie.

Este ícono cultural que es el TAM tiene el mérito de haber sido escenario de la primera proyección del cine sonoro en Venezuela, realizada el 22 de mayo de 1927.
Dando continuidad a la actividad que nos convoca, apuntamos que el taller de producción cinematográfica comenzó el jueves 16 de julio en la sede de la Escuela de Artes Visuales “Rafael Monasterios” con la participación de un nutrido grupo de talleristas y estudiantes de UNEARTE, ávidos de adquirir conocimientos sobre este oficio.
Nelson Escalona comenzó el taller abordando los tres aspectos fundamentales de la producción cinematográfica: Preproducción, Producción y Postproducción, es decir, desde la idea inicial hasta la realización final. Cada etapa cuenta con sus respectivos profesionales y departamentos. Primero se define la idea central, se plasma en el guion, se define el presupuesto aproximado y se busca cómo costear la producción.
En la Preproducción se organiza y planifica lo que se necesita para el rodaje: casting, búsqueda de locaciones, diseño de producción, equipo técnico y artístico, entre otros requerimientos.
Seguidamente, en la etapa de Producción y Rodaje se filman las escenas basadas en el guión, bajo la dirección del director del filme.
Finalmente, en la Postproducción se edita el material filmado incluyendo todo lo concerniente al resultado final: efectos especiales, mezcla de sonidos, color óptimo de las imágenes, entre otros aspectos.
Por último, en la Distribución la película se estrena y se distribuye en cines, plataformas de streaming u otros medios.
El productor tiene que ser cineasta, debe tener un plan de rodaje y un equipo de trabajo. La estructura narrativa la da la investigación. Producir es todo un andamiaje, por tanto el productor tiene que saber manejar los planes de producción, igualmente, el lenguaje, el encuadre, la estética, la búsqueda de la belleza a través de las imágenes, tal como en “Araya” de Margot Benacerraf, por solo poner un ejemplo.
También, Escalona planteó que la Constitución y la Ley de Cine protegen al cineasta, por tanto hay que tener en cuenta la parte legal, el derecho de autor. Si en la película hay menores de edad, hay que realizar la permisología correspondiente, de lo contrario se corre el riesgo de paralizar el rodaje.
Posteriormente, vimos la proyección de El Cuatro de Hojalata (1978) de Alberto Monteagudo, dedicada a Aquiles Nazoa, cinta que narra la historia de un niño que con su cuatro de hojalata intenta hacer más llevadera la vida de los animales de un zoológico.
Seguidamente, el 18 de julio, Rubén Serrano abordó, entre otros aspectos, los elementos que debe tener un proyecto cinematográfico, dependiendo del género que se vaya a desarrollar: La Idea inicial, el Tema, la Sinopsis, Tratamiento/Argumento, el Guion, Desglose/Escaleta…
El Productor se encarga del Plan de Producción: presupuesto, transporte, vestuario, alimentación, personajes que necesitan permisología, secuencias, qué se va a grabar y cuándo, días de grabación. Ejemplo: cuántos días estará el equipo en Choroní. Todo esto tiene que preverse, afinar los detalles para no cometer errores. Otro ejemplo: en la película “Difícil ser un Dios” se cometió el error de dejar un walkman en el escenario y tuvieron que repetir la filmación.
Otro asunto a tener en cuenta, es que hay que hacer un desglose de escenas: en qué secuencia aparecen los caballos y saber cuántos caballos se necesitan. También Serrano hizo hincapié en que el cine puede funcionar como empresa. Citó al Oficial Central Study, desde donde se organiza la producción cinematográfica de principio a fin.
Igualmente hizo alusión al Guion Técnico, el cual contiene la información necesaria para ejecutar cada uno de los planos y secuencias que la obra audiovisual requiere, y al Guion Literario, que narra la temática, detallando acciones, diálogos, escenarios y personajes, permitiendo que el director y los actores comprendan la historia y puedan visualizarla. (En este orden de ideas, cabe destacar que nuestro equipo de trabajó elaboró un guion basado en un poema de mi autoría, contra la guerra de exterminio que se libra en Palestina).
Finalmente, Rubén Serrano hizo un recorrido, a vuelo de pájaro, por algunos personajes de la cinematografía mundial, destacando que Méliès realizó el primer guion cinematográfico con su película Viaje a la luna (1902). Este guion incluía instrucciones detalladas para la cámara y los actores, marcando un hito en la narrativa cinematográfica.
D. W. Griffith fue otra figura clave en la evolución del lenguaje cinematográfico y la narrativa. Dirigió más de 400 películas e innovó en técnicas de montaje, como el uso del primer plano y el montaje paralelo.
Thomas H. Ince es conocido como el “Padre del Western”, y reconocido por crear el primer gran estudio de Hollywood, Inceville.
Al final se proyectó El Niño, El Topo, El Zorro y El Caballo, realización cargada de una profunda reflexión filosófica, motivando una serie de preguntas en torno al taller.
Es evidente que el cine llegó para quedarse. Se escapó de las manos de sus inventores, quienes jamás imaginaron la trascendencia que tendría ni las grandes pasiones que desataría en las generaciones venideras.
Por último, queremos compartir la apreciación que hace Julio Cortázar del arte cinematográfico en una cita tomada de su libro, “Cortázar de la A a la Z”, en la que compara al cineasta con un cazador de crepúsculos:
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Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos. Todo lo tengo estudiado menos el capital necesario para la safari, porque un crepúsculo no se deja cazar así nomás… creo que si fuera cineasta me las arreglaría para cazar crepúsculos, en realidad un solo crepúsculo, pero para llegar al crepúsculo definitivo tendría que filmar cuarenta o cincuenta, porque si fuera cineasta tendría las mismas exigencias que con la palabra, las mujeres o la geopolítica. No es así y me consuelo imaginando el crepúsculo ya cazado, durmiendo en su larguísima espiral enlatada…
Mi película tendría una leyenda impresa “Lo que va a verse es el crepúsculo del 7 de junio de 1976, filmado en X con una película M y con una cámara fija sin interrupción durante Z minutos…”. El público queda informado de que fuera del crepúsculo no sucede absolutamente nada… La gente va al cine para olvidarse de sí misma, y un crepúsculo tiende a lo contrario, es la hora en que acaso nos vemos un poco más al desnudo…
(Continuará). ¡Salud, Poetas!
***

Mohamed Abí Hassan (El Tigre, 1956). Poeta, artista visual y editor independiente. Licenciado en Educación, Mención Artes Plásticas (cum laude), por la Universidad de Carabobo (UC). Ha ejercido la docencia en la UC y en la Universidad Arturo Michelena. Ha sido colaborador en las revistas Poesía y La Tuna de Oro (UC). Primer Premio II Bienal de Literatura Gustavo Pereira, Mención Poesía 2013; Primer Premio IV Bienal de Literatura José Vicente Abreu, Mención Poesía 2016; Primer Premio Concurso Nacional del II Festival 3.0 de Historias Comunales Ramón Tovar (2022).
Formó parte de la Comisión Rectoral del Encuentro Internacional de Poesía de la UC. Coordinó el Taller de Formación de Cronistas Comunales en Mariara, estado Carabobo, auspiciado por el Minci, la Revista Nacional de Cultura y el Centro Nacional de Historia. Actualmente se desempeña como facilitador de talleres de iniciación en la creación literaria, así como talleres sobre patrimonio histórico.
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