En un contexto de creciente tensión internacional, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, articularon una respuesta diplomática conjunta para abordar dos de las crisis más acuciantes del escenario global: La escalada bélica en Medio Oriente y la parálisis de los organismos multilaterales.
Durante una conversación telefónica celebrada este miércoles, ambos mandatarios manifestaron su voluntad inequívoca de impulsar el fin de las hostilidades en la región.
En ese orden, coincidieron en la necesidad imperiosa de establecer una mesa de diálogo que opere bajo el estricto respeto a la legalidad internacional, rechazando cualquier solución impuesta por la fuerza.
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Esta alianza estratégica posiciona a Madrid y Brasilia como ejes de una plataforma que prioriza la diplomacia preventiva frente a la escalada militar.
Como primer paso tangible de esta nueva sintonía, Sánchez y Lula confirmaron la celebración de una Cumbre Bilateral el próximo 17 de abril en Barcelona.
El encuentro buscará profundizar los lazos económicos y políticos, consolidando el papel de ambas naciones como puentes naturales entre la Unión Europea y América Latina.
Sin embargo, la agenda del presidente Lula en territorio español se extenderá más allá de la reunión bilateral.
En tal sentido, los días 17 y 18 de abril, Barcelona acogerá la cuarta edición del foro de alto nivel “En defensa de la democracia”, una iniciativa conjunta de ambos gobiernos.
El foro congregará a líderes progresistas de todo el mundo para diseñar estrategias comunes contra el auge de movimientos autoritarios, la desinformación y las políticas que erosionan los derechos humanos.
Crítica contundente a la inacción del Consejo de Seguridad
La sintonía entre Sánchez y Lula se sustenta en una visión compartida sobre la urgente necesidad de reformar la arquitectura global de paz.
En una ceremonia oficial en Brasilia, Lula da Silva lanzó una crítica directa contra el Consejo de Seguridad de la ONU.
El mandatario brasileño acusó a los miembros permanentes del organismo,Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido, de sucumbir al “fatalismo de la guerra”y les instó a redirigir el ingente gasto militar hacia la erradicación del hambre en el mundo.
Por su parte, Pedro Sánchez conectó esta crítica con la memoria histórica europea. En un discurso público, el jefe del Ejecutivo español recuperó el espíritu del «No a la guerra» que marcó la oposición a la invasión de Irak en 2003.
Sánchez subrayó que España no modificará su política exterior por presiones externas, en una clara referencia a las recientes advertencias emitidas desde la administración de Donald Trump.
Afirmó que Madrid liderará una respuesta europea basada en principios éticos y en la defensa irrestricta de las resoluciones internacionales, rechazando cualquier complicidad con acciones que desestabilicen el orden global.
Una hoja de ruta hacia la paz
La alianza Sánchez-Lula sitúa el alto el fuego inmediato en los focos de conflicto de Medio Oriente como el núcleo de su propuesta.
Ambos líderes confirmaron que trabajarán de la mano para construir un futuro de paz a través del multilateralismo activo.
Con la mirada puesta en la cumbre de abril, la comunidad internacional observa con expectación cómo esta coalición ibérico-brasileña busca equilibrar la balanza de poder en un mundo cada vez más polarizado, emitiendo un mensaje de unidad en la protección de los valores democráticos.
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Fuente: Radio Miraflores
Ciudad Valencia/DA/RN












