Lealtad no es cantar siempre la misma nota,
es saber escuchar el silencio del comandante
que se inmola por su pueblo.
Camarada Mario Silva García:
Usted ha sido, es y será una de las voces más sinceras y combativas de la Revolución Bolivariana. Lo admiro desde aquellos días inolvidables de «La Hojilla», cuando junto a Néstor Francia (presente, siempre) y Eilín Padrón, ponían en jaque a la oligarquía mediática con la misma saña con la que hoy pone en jaque a algunos sectores del propio chavismo.
Pero hoy, camarada, debo decirle con el mismo respeto que le tengo: usted está profundamente equivocado en varias de sus posiciones. Y como usted mismo nos enseñó, la crítica revolucionaria no se calla, se hace en público y con argumentos.
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1.- Sobre el 3 de enero y el secuestro del presidente Maduro
Usted ha dicho públicamente que hubo «inacción radical de la Fuerza Armada», que no se activaron los planes de defensa y que hay preguntas que «no se han respondido». Ha insinuado, incluso, la posibilidad de una traición interna y ha puesto en duda la sinceridad de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Camarada, yo también tengo preguntas. Pero mis respuestas son diferentes a las suyas.
Yo creo firmemente que el presidente Nicolás Maduro se inmoló. Así como Salvador Allende en 1973 decidió no huir y enfrentar la muerte antes que ver a su pueblo masacrado, y así como el comandante Hugo Chávez en 1992 dijo «Por ahora» para evitar un baño de sangre, el presidente Maduro tomó una decisión igual de heroica y dolorosa: permitir su captura para que Venezuela no ardiera en llamas.
Usted ha dicho que «millones de milicianos esperaban la orden para defender la soberanía, pero esa orden nunca se dio». ¿Y si la orden no se dio porque el Comandante en Jefe, sabiendo que no teníamos el poderío militar para enfrentar al imperio, decidió entregarse para salvar a cada uno de esos milicianos, a cada familia, a cada niño que hoy sigue vivo?
Estados Unidos (EEUU) tiene el complejo militar-industrial más poderoso del planeta. Nosotros tenemos convicción, tenemos pueblo, tenemos razones. Pero en un combate cuerpo a cuerpo contra el imperio, camarada, el resultado sería una masacre. Y eso, el presidente Maduro lo sabía.
No fue cobardía. Fue el acto de amor más grande que un comandante puede hacer por su pueblo.
2.- Sobre la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el gobierno
Usted sospecha de la camarada Delcy Rodríguez. Cuestiona su liderazgo y ha dejado entrever que podría no estar actuando con lealtad al presidente secuestrado.
Camarada, con todo respeto: Delcy Rodríguez está negociando con el secuestrador porque eso es lo que se hace cuando se tiene un familiar secuestrado. Usted es padre, es hermano. Si uno de los suyos estuviera en manos de un criminal, ¿no haría todo lo posible por negociar su liberación? ¿No hablaría con quien tuviera que hablar, aunque le diera asco?
El presidente Maduro no está muerto. Está secuestrado en Nueva York, acusado de crímenes inventados. Y mientras esté con vida, la prioridad es traerlo de vuelta. Para eso hay que negociar con Trump. Para eso hay que dar pasos que a usted no le gustan. Pero no es traición: es estrategia.
Y si el comandante Chávez levantara la cabeza, estoy seguro de que diría: «Negocien, pero no se rindan. Traigan a Maduro de vuelta, y después retomamos la pelea».
3.- Sobre la Ley de Amnistía y el TSJ
Usted ha cuestionado la Ley de Amnistía (que entiendo ya cerró su período) y la reforma del Tribunal Supremo de Justicia. Pregunta el porqué.
Camarada, en un país ocupado parcialmente, con un gobierno de facto que impone condiciones, a veces hay que ceder en lo accesorio para ganar en lo principal. Si esa amnistía permitió desactivar focos de violencia interna y ganar tiempo, quizás fue un mal necesario.
La revolución no se defiende solo con fusiles y consignas. También se defiende con inteligencia, con paciencia, con la capacidad de esperar el momento justo para el contraataque. Como el comandante Chávez esperó desde 1992 a 1998.
4.- Sobre negociar con EEUU
Usted antepone no negociar con el imperio. Y en eso, camarada, siempre le he admirado por su coherencia. Pero déjeme preguntarle algo:
¿Usted no negociaría con quien tiene secuestrado a su hijo?
Porque ese es el escenario. El presidente Maduro no está en Miraflores. Está en una celda, humillado, procesado por un tribunal gringo que no reconocemos. La única manera de sacarlo de ahí es negociar con Trump, con quien sea. Así se hace en los secuestros: se paga el rescate, se trae al familiar de vuelta, y después se ajustan cuentas.
Usted dice que tenemos poderío militar y moral para enfrentar a EEUU. Yo digo que tenemos razones, pero no el poderío. Y llevar al pueblo a una guerra que no podemos ganar sería una masacre. Eso no es revolución, es suicidio colectivo.
5.- Sus dudas siembran dudas
Camarada, y esto es lo más delicado: usted está sembrando dudas en un pueblo que necesita certezas. Usted tiene una tribuna gigantesca. Sus palabras pesan, y mucho.
Cuando usted cuestiona a Delcy Rodríguez, cuando pone en duda la lealtad de los altos mandos, cuando insinúa traiciones, le está haciendo el juego al imperio. Ellos quieren un chavismo dividido, peleándose internamente, para rematarnos más fácil.
Yo no le pido que se calle. Le pido que reflexione antes de hablar. Que se pregunte: ¿esto que voy a decir ayuda a liberar a Maduro? ¿O ayuda a Trump?
Cierre: Un llamado a la unidad
Camarada Mario Silva, usted es un revolucionario de pies a cabeza. Lo he seguido durante años, he aprendido de usted, y sé que su amor por Venezuela y por la Revolución es genuino.
Pero hoy le digo: está confundiendo lealtad a Chávez con terquedad. El Comandante no era un radical incapaz de negociar. Él negoció con empresarios, con banqueros, con la iglesia, con quien hiciera falta para avanzar. Porque entendía que la política es el arte de lo posible.
Hoy lo posible es traer al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro de vuelta. Mantener la unidad del chavismo. Resistir. Y esperar el momento.
No se deje llevar por la desesperación, camarada. El imperio no nos ha vencido. Y no nos vencerá. Pero para eso necesitamos unidad, no división.
“Por ahora”, como dijo Chávez. Y después, ya veremos.
Con respeto, admiración y la honestidad que usted mismo nos enseñó.
…
Ernesto Espinoza, Fundador de Radio Centella | Un chavista que piensa, no que repite
#NoALaDivisión, @DiosdadoCabello, @ NicolasMaduro, @PSUV, @VTVcanal8, @LaHojilla.

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