Unas cinco mil cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) han sido recuperadas en el estado tras un proceso de depuración de censos por parte de Alimentos Carabobo, aseguró su presidente, José Ávila.
“Hemos recuperado 5 mil cajas que andaban por allí y que no estaban asignadas a personas. Eso tenía que ver con una debilidad de control que existía anteriormente con el tema de los censos. La comunidad, los jefes de calle están sincerando los censos”, afirmó Ávila en declaraciones a Radio Nacional de Venezuela (RNV).
Sostuvo que las cajas estarían empezando a llegar de manera más regular a varias comunidades de Carabobo y que se está haciendo “un esfuerzo por llegar a comunidades donde antes no se llegaba”. La meta es que a finales de marzo se haya atendido a más de 500 mil familias. Agregó que también se han atendido a 34 mil familias en dos semanas, a través de jornadas a cielo abierto.

El presidente de Alimca reveló que el Gobierno Nacional le ha empezado a despachar a la empresa alimentos a granel, lo que ha permitido tener 3 líneas de producción que están ensamblando cerca de 7 mil cajas diarias de Clap.
También indicó que existe “un plan especial para atender las escuelas, los hospitales, los médicos, las enfermeras”, es decir, las instituciones más vulnerables.
Atacando las mafias
Ávila reiteró que las cajas CLAP pueden pagarse por medio de transferencias o de la Billetera Móvil del Carnet de la Patria y que en ningún caso es obligatorio pagarlas con efectivo.
“El gobernador lo ha reiterado, nadie está permitido obligar a nadie a pagar las cajas CLAP con efectivo; lo puede hacer con la Billetera Móvil del Carnet de la Patria, o con transferencia. Han hecho de eso un negocio. Estamos determinando una cantidad de irregularidades que sucedían porque habían unas mafias que salían a obligar a nuestros compatriotas a pagar en efectivo para luego venderlo”, denunció el alto funcionario regional.

Detalló que esas personas hacían transferencias en vez de depósitos en efectivo, pese a que exigían los billetes en sus comunidades para distribuir las cajas.
“Estamos enfrentando a esas mafias, a mafias que trafican alimentos, no nos podemos hacer los locos con eso. En fin, estamos mejorando las condiciones para que la distribución se normalice y en algún momento liquidemos Alimca porque está institución nació por una necesidad coyuntural que surgió por una escasez que nos indujeron aquí en Venezuela”, argumentó.
Cajas ante una necesidad inducida
En ese sentido, José Ávila recalcó que la caja del CLAP “no es motivo de alegría” pero que ante una escasez impuesta es un instrumento para resistir ante la guerra económica que vive el país.
“Este pueblo, en su prosperidad económica no necesitaba recurrir a una caja o a una bolsa institucional (…) Hay problemas, sí los hay, y estos problemas son derivados de una escasez que nos han impuesto. El bloqueo al que han sometido al país no es poca cosa; desde octubre, noviembre no se recibían cajas. Podrán darse cuenta de unas cajas que van a llegar, que son instrumentos para resistir esta embestida, que tienen un logo de navidad. Algunos podrían decir que las tenían escondidas; sí, estaban escondidas, pero en el extranjero”, explicó.
En ese sentido, recordó lo que el presidente Nicolás Maduro ha denunciado reiteradamente: el bloqueo que se mantiene contra Venezuela, similar al que se realizaba contra Cuba desde los años 60 y que durante un tiempo se intentó hacer contra Nicaragua.

“Así la República (Bolivariana de Venezuela) pague, pasan 3 o 4 meses para que nos despachen. Nos han hecho de facto un bloqueo naviero, amenazan a las empresas navieras. Todo lo que lleve el nombre de República Bolivariana de Venezuela es objeto de bloqueo, tal como hicieron con Cuba y un tiempo a Nicaragua, solo que ahora en la ONU fracasan reiteradamente. (Como no logran el bloqueo contra Venezuela) entonces lo hacen de forma coercitiva, llaman a los bancos, a los proveedores, en fin nos persiguen. Si logran que nos despachen, los acusan de corruptos”, ejemplificó el funcionario.
La razón de todo esto, señala Ávila, es que “quieren dominar al pueblo por el estómago” porque “ha demostrado que quiere ser independiente, soberano, auto determinado”.
Añadió que “por esa vía que quieren decir que Nicolás Maduro tiene pasando hambre al pueblo y eso no es así”.
Maduro no se ha rajado
Abordado sobre la reelección del presidente Nicolás Maduro, Ávila recordó que pese a todos los graves problemas que se han generado en el país, buena parte de ellos de forma inducida e intencionada por fuerzas externas, el Primer Mandatario Nacional sigue al lado del pueblo y “no se ha rajado”.
“Nicolás Maduro es un presidente valiente, que ha estado al lado de la gente, y ningún demente nos va a poner en la acera de enfrente. Nicolás ha resistido, no se ha rajado, no se ha entregado a ningún grupo, y ahí está levantando las banderas de Chávez junto al pueblo. No le ha mentido al pueblo, nunca ha dicho que todo está bien, que todo está normal”.

Recalcó que la guerra económica ha sido planificada con el fin de poner al pueblo venezolano en contra del presidente y lograr sacar al chavismo del poder.
“Todo lo que estamos viviendo son efectos de una guerra que se planificó con detalles: planificaron la escasez de alimentos y de medicinas para abrir un corredor humanitario, ¿y qué es eso? Es abrir las fronteras para que entren los casos azules (soldados de diversos países unificados bajo la bandera de la ONU), y una vez que estén aquí, estamos técnicamente invadidos y eso no va a pasar en la tierra de Bolívar”.
Ávila agradeció a los países aliados y amigos que se agrupan en Petrocaribe, Celac, Alba-TCP y la Unión Africana que han tendido la mano a Venezuela pese a diversas amenazas y que vendrán al país para participar como observadores internacionales en las elecciones presidenciales del 22-A, en las que la oposición se ha negado a participar debido a su debilidad política e interna.
“Si la oposición cree que nos va a chantajear no yendo a las elecciones, que no vayan. Nosotros nos encargaremos de darle los suficientes votos para que nadie le quede duda en el mundo de que hay una democracia plena, viva, y el pueblo tiene un rol primordial en eso”, enfatizó José Ávila.
Juha Arellano / Ciudad VLC











