Más de 3.200 empleados de Boeing de las plantas de St. Louis y en Mascoutah, Illinois, en Estados Unidos (EEUU), interrumpirán sus actividades para esta semana, luego de que miembros del Sindicato Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM) del Distrito 837 llamaran a huelga a la medianoche del lunes.

La medida se produjo después de que los trabajadores rechazaran una segunda propuesta de contrato modificada a cuatro años, exigiendo mejores salarios, beneficios y mayor seguridad laboral.

El acuerdo propuesto —similar a la primera oferta, también rechazada— incluía un aumento salarial promedio del 40 % en cuatro años, un incremento general del 20 %, un bono por firma de cinco mil dólares, más vacaciones y licencias por enfermedad, además de ajustes en los horarios de trabajo.

Boeing presentó el paquete como competitivo, pero los líderes sindicales sostienen que no refleja el valor del trabajo ni la contribución de sus miembros a los programas de defensa de EEUU.

 

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“Nuestros miembros construyen las aeronaves y sistemas de defensa que mantienen seguro a nuestro país, ellos merecen un contrato que proteja a sus familias y reconozca su experiencia inigualable”, afirmó Sam Cicinelli, vicepresidente territorial del IAM para el Medio Oeste.

Los trabajadores del Distrito 837 ensamblan algunos de los productos más importantes de Boeing, vendidos principalmente a la Marina de EEUU y a otros países aliados de Washington.

Es por ello que dicho cese de operaciones pone en riesgo la producción de las plataformas de ataque y defensa de múltiples naciones.

 

¿En qué afecta el paro de empleados de Boeing?

Tras el anunció del cese de actividades en las plantas de la empresa americana, pone en riesgo la producción de los F-15 y F/A-18.

Estas aeronaves de guerra son piezas fundamentales en contratos de exportación a países como Arabia Saudí, Japón y Australia.

En consecuencia, cualquier retraso en la línea de producción podría repercutir en penalidades contractuales y en la reputación internacional de Boeing.

De igual forma, la huelga afectaría el desarrollo del dron cisterna, MQ-25 Stingray, diseñado para la marina de guerra de EEUU.

El paro de los empleados de Boeing podría retrasar la entrega de las primeras unidades operativas de dicha aeronave no tripulada prevista para 2026.

Asimismo, el caza para la Fuerza Aérea, el F-47A, que apenas inicia su fase de producción, podría sufrir demoras críticas si la huelga se prolonga, afectando los plazos de entrega comprometidos en el contrato.

Cabe recordar que Boeing todavía lidia con las consecuencias de dos accidentes fatales del 737 Max en 2018 y 2019, que dejaron 346 muertos, y más recientemente, el accidente de un Dreamliner operado por Air India en junio que causó al menos 260 víctimas fatales.

 

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Ciudad Valencia / Telesur