Este miércoles 12 de agosto millones de personas en todo el mundo vivieron una noche inolvidable con la lluvia de estrellas de las Perseidas, y Venezuela no fue la excepción. Este fenómeno tuvo este año la ventaja de caer en fase de Luna nueva, lo que favoreció las condiciones de observación nocturna. Y un niño de 10 años, llamado Bernis Figueredo, nos compartió las fotografías que tomó desde el techo de su casa en Guacara, estado Carabobo.
Una noche oscura y despejada permitió a miles de venezolanos observar maravillados cómo cientos de meteoros -comúnmente llamados «estrellas fugaces»– entraban a la atmósfera terrestre generando impresionantes destellos de luz en el cielo nocturno.
Según reportes, el momento de máxima actividad fue pasadas las 3:00 am, cuando usuarios indicaron haber presenciado más de 100 meteoros por hora. Las velocidades de estos meteoros pueden superar los 50 kilómetros por segundo y su tasa de actividad puede llegar a los 200 meteoros por hora.
TE PUEDE INTERESAR: 10 INVENTOS VENEZOLANOS QUE DE SEGURO NO CONOCÍAS
¿Por qué se llama lluvia de las Perseidas?
Las lluvia de estrellas de las Perseidas también recibe el nombre popular de «lágrimas de San Lorenzo» por la proximidad del máximo de la lluvia de meteoros al 10 de agosto, día de la festividad del mártir español del mismo nombre.
Este fenómeno astronómico debe su nombre a que el punto de donde parecen surgir todas las estrellas fugaces es en la constelación de Perseo, aunque eso no significa que estos meteoros provengan de esta constelación.
LEE TAMBIÉN: USOS MÁS CURIOSOS Y EXTRAÑOS DE LA ORINA EN LA HISTORIA
Y entonces ¿cómo se producen?
La lluvia de las perseidas se produce porque cada año, por estas fechas, nuestro planeta cruza la órbita del cometa 109P/Swift-Tuttle, que tiene un período de 133 años y que pasó cerca del Sol por última vez en 1992.
Esta órbita está llena de partículas pequeñas, como granos de arena o menores, que han sido liberadas por el cometa en sus pasos anteriores. Cuando una de estas partículas, que formaron en su día la cola del cometa, entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad, la fricción la calienta hasta vaporizarla a gran altura, generando el espectáculo que vemos cada año.
Las perseidas son visibles desde todo el hemisferio norte en pleno verano y comienzan habitualmente a verse hacia el 17 de julio y terminan hacia el 24 de agosto. Su alta actividad, junto con las condiciones atmosféricas favorables para la observación durante el verano boreal, hace de las Perseidas la lluvia de meteoros más popular, y la más fácilmente observable, de las que tienen lugar a lo largo del año.
No dejes de maravillarte con las fotografías que Bernis tomó de este asombroso fenómeno astronómico:













